El sobrino de la 'desaparecida', este lunes, con la Policía Nacional.
Viaja desde San Francisco para encontrar a su tía perdida: llevaba años viviendo en una residencia de Zaragoza
La Policía Nacional fue capaz de localizar a la mujer, de 75 años, en solo unas horas tras años sin que su familia tuviera noticias de ella.
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Llevaban años sin saber de ella. Tantos que han cruzado medio mundo para saber que, efectivamente, estaba sana y salva.
La Policía Nacional ha localizado en cuestión de horas a una mujer de 75 años, residente desde hacía décadas en la capital aragonesa, cuya familia llevaba desde el año 2022 sin tener noticias de ella.
La mujer residía en Zaragoza desde la década de los ochenta y, con el paso del tiempo, el contacto con sus familiares fue haciéndose cada vez más esporádico hasta que, hace cuatro años, dejaron de saber de ella.
La familia, formada por 16 sobrinos y sobrinas repartidos por diferentes lugares del mundo, trató de averiguar dónde se encontraba, si continuaba residiendo en Zaragoza o, sencillamente, si estaba bien o había fallecido.
Sin embargo, todas las gestiones realizadas resultaron infructuosas.
Según cuentan desde Policía Nacional, tenían antiguas fotografías, postales y correspondencia.
Tras no conseguir averiguar su paradero desde la distancia, uno de sus sobrinos decidió viajar el pasado mes de julio desde San Francisco (Estados Unidos) hasta Zaragoza para continuar personalmente la búsqueda.
Ya en la capital aragonesa acudió durante varios días a diferentes organismos e instituciones tratando de obtener alguna información que le permitiera seguir el rastro.
Sus gestiones volvieron a resultar infructuosas hasta que finalmente le recomendaron interponer una denuncia ante la Policía Nacional.
Durante la noche del 23 de junio, acudió a la Comisaría de Delicias e interpuso una denuncia por desaparición, aportando la poca información de la que disponía.
A primera hora de la mañana siguiente, la denuncia fue trasladada al Grupo de Desaparecidos de la Jefatura Superior de Policía de Aragón, especializado en este tipo de investigaciones.
Sus agentes comenzaron inmediatamente las pesquisas para reconstruir el rastro de la mujer y averiguar cuál podía ser su paradero.
En cuestión de horas, las gestiones dieron resultado. Las agentes consiguieron localizar a la mujer en una residencia de mayores de Zaragoza, donde se encontraba atendida, poniendo así fin a casi cuatro años de incertidumbre para una familia que había tratado de encontrarla desde diferentes puntos del mundo.
La rapidez de la actuación policial sorprendió especialmente a su sobrino. Después de años sin noticias, numerosas gestiones y un viaje de miles de kilómetros hasta España, una denuncia presentada por la noche permitió que, a la mañana siguiente, su familia supiera finalmente dónde se encontraba.
El reencuentro
La actuación de las agentes llevó posteriormente al sobrino a remitir una carta al director general de la Policía para trasladarle su agradecimiento por el trabajo realizado desde Zaragoza. En ella resumía su experiencia con una frase especialmente significativa: “Meses de esfuerzo. Múltiples instituciones. Semanas de callejones sin salida. Y entonces: veinticuatro horas”.
Pero la historia no terminó ahí. Esta misma mañana, el sobrino ha regresado desde Estados Unidos a Zaragoza y se ha desplazado a la Jefatura Superior de Policía de Aragón para conocer personalmente a Elena y Lara, las dos agentes que consiguieron dar con su tía.
Un encuentro en el que ha podido agradecerles personalmente la implicación, rapidez y eficacia de su trabajo, cerrando con un final feliz la historia.