El influencer Tiparraco y una 'therian'.

El influencer Tiparraco y una 'therian'. E.E.

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Fracasa la segunda reunión therian convocada en Zaragoza: "Aquí hay gato encerrado, esperaba más"

El nuevo intento de quedada de este fenómeno ha superado la afluencia de la anterior, con algunas máscaras y colas, pero sigue sin triunfar en la capital.

Más información: Fracasa la primera reunión therian en Zaragoza: "No han venido ni cuatro gatos"

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Tras el fracaso de la primera quedada therian en Zaragoza la semana pasada, este viernes se había llamado a una segunda reunión en el parque de Delicias a través de las redes sociales. A la segunda tampoco ha ido la vencida, y pese a que la afluencia ha sido mayor y se han podido ver máscaras y colas, esta reciente moda de atuendos y comportamiento  animal sigue sin tener éxito en la capital aragonesa.

Durante los últimos días, el fenómeno therian ha acaparado los medios, las redes y las conversaciones en las calles. Sin embargo, en Zaragoza todavía es complicado ver alguno de estos jóvenes que visten con máscaras y colas y que, incluso, se desplazan a cuatro patas y emiten sonidos. 

Este viernes, tal y como se convocó por TikTok, había un nuevo intento de reunión. La cita era en el parque de Delicias a las 18.30, pero tampoco ha triunfado. Eso sí, la zona del parque, en la que muchos menores jugaban, se iba llenando de curiosos conforme se acercaba la hora. Sobre todo había jóvenes, pero más tarde se congregaban madres con carritos o algunos abuelos del barrio. 

Minutos antes de la hora, paseaba por ahí un hombre disfrazado de tigre, con una máscara, unas garras de peluche y una cola. Sin embargo, este no se identifica como animal, sino que había acudido para infiltrarse en la quedada y grabar un vídeo para su canal de Youtube (@tiparracosa). "Aquí hay gato encerrado", literalmente y su presencia creaba mucha confusión.

“Había visto que había quedada y he querido venir a verlo y poder grabar”, confiesa. Además, sobre este fenómeno señala que es algo de jóvenes y que habría que poner atención en la salud mental. “Yo a esas edades jugaba al fútbol. Mis padres me hubieran dicho que me cogiera una pelota”, destaca.

Sin duda, Tiparraco se convertía en la atracción de la tarde, ya que los vecinos que paseaban o que acudían de propio, lo confundían con un therian. Así pues, era perseguido por decenas de jóvenes que también se fotografiaban con él. Maullaba, se sentaba en el suelo o abrazaba a una farola, pero todo como parte de su papel para el documental.

El influencer Tiparraco, infiltrado en la quedada therian.

El influencer Tiparraco, infiltrado en la quedada therian. E.E.

Él mismo gritaba “¡therians estamos aquí!”, pero los que respondían a su llamada eran los que iban para observar.

Es el caso de Miriam y Andrea, dos chicas que iban a la quedada por curiosidad. “Fuimos la semana pasada a La Seo y como no vimos nada, hemos vuelto a intentarlo”, señala una de ellas.

“Yo creo que les da vergüenza o miedo por lo que ha pasado en otras ciudades. Pienso que en Zaragoza sí que hay therians, pero no van a venir”, manifiesta Miriam. Además, la joven reconoce que ella no está a favor, pero le da igual lo que hagan y no está de acuerdo con las agresiones.

Alicia era algo más radical y cuando el influencer Tiparraco le preguntaba si era mejor ser therian o narcotraficante, ella confesaba que lo segundo. "Un therian no sabes lo que te va a ofrecer", justificaba en su respuesta.

Otras tres jóvenes llegaban “por las risas” y ofrecían pienso y una chuche para perros que habían llevado de su casa. “Yo quería darle de comer a uno”, decía.

Curiosos en el parque de Delicias este viernes.

Curiosos en el parque de Delicias este viernes. E.E.

Sentados en un banco del parque estaban Andra y Sergio, que también querían curiosear. “A mí me da miedo, es raro ver a gente maullar”, añadía Andra.

Por su parte, Sergio ve en esta moda “un intento de ocultar algo”, pues dice que esto existía desde 2022 y que como ahora hay “líos políticos”, sirve para “desviar la atención”.

Pasada la hora de la quedada, no llegaba ningún “therian real” y algunos desistían y abandonaban el parque. Sin embargo, muchos continuaban siguiendo a Tiparraco y abundaban los móviles y las cámaras, así como el ambiente de guasa.

Entonces aparecía otra joven con máscaras y cola y la ilusión de integrarse con otros. “No soy therian, yo soy otherpaw. No me siento como un animal, pero me gusta ponerme máscaras”, explicaba esta, que por un instante se iba al suelo a gatear.

Así pues, la reunión se disolvía sin éxito pero con gran expectación y entre quejas de algunos presentes que, según comentaban, esperaban más. Quizás a la tercera vaya la vencida.