Luis, durante sus años en Ceuta.
Luis (57), vecino de Ceuta en Zaragoza: "Si de mí dependiera, Pedro Sánchez ya no estaría en La Moncloa, no se puede tolerar"
Estuvo en su ciudad natal hasta hace tres años. Allí tiene aún a su hija mayor, que asegura que "ya no sale a ningún sitio" por miedo.
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Luis Manuel Vílchez nació en Ceuta y hace apenas tres años emprendió una nueva vida en Zaragoza por amor. A sus 57 años ve con enorme preocupación todo lo que está pasando en su ciudad natal.
Allí tiene a su hija mayor, que se gana la vida como profesora.
"Yo le digo que, a la mínima, se venga, pero no quiere porque está trabajando. Lo que sí me dice es que no sale a ningún sitio y que ahora lleva un espray de pimienta en el bolso", cuenta.
Para ella no está siendo fácil y él, como padre, también lo está pasando mal.
Hay veces, explica Luis, que su propia hija le cuenta que tiene ganas de dar un paseo, "pero se pone a pensar en la situación y no sale".
En Ceuta, él trabajó durante más de 34 años como comercial y administrativo en una empresa. Su vida cambió cuando a su pareja le ofrecieron un contrato fijo... a más de 1.000 kilómetros de distancia.
¿Y qué hizo entonces? Dejar su trabajo y venirse a Aragón. Primero estuvo en Villanueva de Gállego de alquiler y posteriormente se trasladó a San Mateo de Gállego.
"Vendí mi casa de Ceuta y compramos una aquí. Estamos muy bien, somos muy felices", afirma.
Pero desde hace un mes, no despega la vista de la televisión ni del WhatsApp. "Allí seguimos teniendo a nuestros amigos. Está mi vida entera", admite.
Luis lamenta que, más de cuatro semanas después, "todavía no se sepa cuántas personas hay en Ceuta ni quiénes son".
"Puede pasar cualquier cosa. El problema es diario. Policía hay, pero no la suficiente. Llamas y están saturados. No dan abasto con la cantidad de llamadas que tienen", agrega.
"No es cosa de colores políticos"
En Ceuta, explica este zaragozano de adopción, existe un sentir único que va más allá de las siglas políticas:
"Estamos hablando de la realidad de las personas, de su vida. O de la que antes tenían y ahora han visto coartada de la noche a la mañana".
El ejemplo más significativo ha sido la vuelta a las aulas, con un 30% del alumnado que se ha quedado en casa por temor a cómo están las cosas.
En su opinión, la implicación de Marruecos "está clara", ya que "desde siempre" ha anhelado Ceuta y Melilla. "Es un territorio que nunca ha sido de ellos y espero que nunca lo sea", expone.
Luis fue uno de los encargados de leer el manifiesto por Ceuta durante la multitudinaria concentración en la plaza del Pilar, que reunió a más de 30.000 personas.
"Fue impresionante. Al subirme al escenario pude ver perfectamente la plaza y ahí no cabía un alfiler. Ni allí ni en las calles colindantes. Yo, desde luego, no esperaba tanta gente. Me emocioné y todo", reconoce.
Para él fue algo "muy grande".
Este ceutí se muestra especialmente contundente al valorar la postura de Pedro Sánchez. "Si de mí dependiera, este Gobierno ya no estaba. Sé que decirlo no sirve de nada, que es un sentimiento, pero no se puede tolerar esta ineficiencia", subraya.
En este sentido, insiste en que esto no va de colores políticos.
"Yo he sido toda mi vida sindicalista, y a mí esto no me representa. No entiendo que sigan gobernando con todo lo que ha pasado y que nadie dimita", indica.
Respecto al futuro más inmediato, cree que hasta que no haya un cambio de Gobierno "no se solucionará del todo".
"Y no me refiero a que entre la derecha, sino a que quien entre sea honrado y coherente; que tenga sentido común y sentido de la responsabilidad", aclara.
Él se muestra a favor de la visita del Rey. Que haya tantos reparos es, en su opinión, "escandaloso".
"Creo que terminará yendo, pero cuando le convenga al Gobierno", afirma.
Tampoco entiende que el Ejecutivo central siga sin responder a Marruecos "con contundencia" y deje claro que "este es territorio español".
"Muchas personas han empezado a abrir los ojos, pero está costando", añade.