El Castillo de la Mola de Novelda.

El Castillo de la Mola de Novelda. Google

Escapadas

El castillo con doce fachadas único en Europa: monumento histórico del siglo XII con vistas a la mini Sagrada Familia

Las primeras piedras de este castillo fueron colocadas durante el periodo islámico, probablemente en el siglo XII, bajo la dinastía almohade.

Más información: El castillo con vistas espectaculares a menos de una hora de Alicante perfecto para una ruta de fin de semana.

Leer en Castellano
Alicante
Publicada

Acostumbrados a fijar la mirada en el móvil como si de nuestra vida ello dependiese, las veces que levantamos la mirada se vuelven más esporádicas. Un acto que puede llegar a sorprendernos con la belleza de nuestro entorno.

A solo tres kilómetros de Novelda, en la cima de un cerro de 360 metros, se alza un baluarte de piedra que ha vigilado el valle del Vinalopó durante más de ocho siglos y por el cual merece la pena alzar la mirada para contemplarlo desde abajo.

El Castillo de la Mola, declarado Monumento histórico-artístico en 1931, despierta el interés de historiadores y visitantes por su peculiaridad arquitectónica. Esta fortaleza del siglo XII está dotada de doce fachadas, una huella visible de las distintas civilizaciones que han pasado por estas tierras.

Un centinela de la historia andalusí

Las primeras piedras de este castillo fueron colocadas durante el periodo islámico, probablemente en el siglo XII, bajo la dinastía almohade. Desde su posición estratégica, los guardianes andalusíes controlaban el valle medio del Vinalopó, una ruta natural entre el interior y la costa alicantina.

Cuando las huestes de Jaume I conquistaron estas tierras, la fortaleza pasó a manos cristianas, iniciando una nueva etapa de reformas y adaptaciones a las necesidades defensivas de la época medieval.

"El castillo de La Mola forma parte de la red de castillos y torres que durante la Edad Media constituyeron un importante sistema de control y defensa del territorio andalusí frente a los reinos cristianos de Castilla y Aragón", explican los expertos en patrimonio valenciano.

Doce fachadas que cuentan una historia

La singularidad de la Mola se esconde en su geometría. Su recinto amurallado, de planta poligonal próxima al pentágono, se despliega en doce fachadas distintas, una característica que lo convierte en un caso único en el panorama europeo de la arquitectura militar medieval.

Aunque originalmente contaba con más torres y cubos, hoy se conservan cuatro que flanquean los accesos, y dos torres interiores que guardan el secreto de su grandeza:

- La torre almohade cuadrada (siglo XII): de tapial, 12 metros de lado y estructura de dos pisos con salas abovedadas, actualmente desmochada.

- La torre triangular "de las Tres Esquinas" (siglo XIV): de mampostería con sillería en las esquinas, 15 metros de lado y 17 metros de altura, con dos plantas abovedadas y escalera de acceso a una terraza panorámica.

- Vistas a la "mini Sagrada Familia"

Desde la terraza de la torre triangular, el visitante es recompensado con una de las estampas más pintorescas del Vinalopó, pues el valle se extiende a los pies mientras el Santuario de Santa María Magdalena, conocido popularmente como la "mini Sagrada Familia" por sus formas modernistas, se perfila en el horizonte.

El santuario, obra del arquitecto noveldense Pedro Cerdán Martínez, se levanta junto al castillo desde principios del siglo XX, creando un diálogo arquitectónico entre la fortaleza medieval y el modernismo que pocos lugares pueden ofrecer.

Un viaje al pasado sin barreras

Acceder al Castillo de la Mola es un ejercicio de inmersión histórica. Los dos accesos originales, uno al este (principal, con arco de sillería) y otro al norte (secundario, parcialmente cegado), invitan a recorrer salas abovedadas y escaleras de piedra que conectan las torres.

Aunque la construcción de la carretera al santuario a inicios del siglo XX hizo desaparecer algunas torres, la mayor parte del conjunto fortificado se mantiene en pie, testimonio de las restauraciones llevadas a cabo durante el último siglo y de las prospecciones arqueológicas aún en curso.