Los arenales del sol, Elche.

Los arenales del sol, Elche. Archivo

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El pueblo con playas kilométricas ideal para comer arroz hasta reventar: patrimonio de la humanidad

Aunque el centro histórico de Elche se ubica a unos 15 kilómetros del mar, el término municipal se extiende hasta la costa mediterránea.

Más información: Este es el municipio más antiguo de Alicante: tiene tres patrimonios y sus orígenes se remontan al 5000 a. C.

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Para perderse entre callejuelas de un casco antiguo rodeado de palmeras y a la vez poder caminar sobre la arena con el sonido de las olas, Elche es sin duda la opción ideal.

Y es que la localidad no es solo una ciudad de interior. Es, ante todo, un paisaje único en Europa con más de 200.000 palmeras datileras distribuidas en unas 500 hectáreas que rodean el casco urbano y que la UNESCO reconoció como Patrimonio de la Humanidad el 30 de noviembre de 2000.

Este palmeral, heredado de la época andalusí, mantiene aún hoy el sistema de riego por acequias que organizaron los musulmanes hace más de mil años, aprovechando las aguas del Vinalopó.

El núcleo protegido por la UNESCO incluye 67 huertos cerrados por muros, con casi 45.000 palmeras en 144 hectáreas, aunque el conjunto total alcanza las 200.000-300.000 unidades.

Arenales del Sol

Aunque el centro histórico de Elche se ubica a unos 15 kilómetros del mar, el término municipal se extiende hasta la costa mediterránea, donde Arenales del Sol se ha consolidado como la playa de referencia para los ilicitanos y visitantes.

Esta zona cuenta con una amplia franja de arena, paseo marítimo y una oferta variada de bares y restaurantes que permiten combinar jornada de playa con comida tradicional.

La distancia desde el centro de Elche hasta Arenales del Sol se cubre en coche o autobús en unos 20-30 minutos, lo que facilita excursiones de medio día que combinan visita al Palmeral y baño en la costa.

El arroz con costra

Si hay un plato que define la gastronomía de Elche, ese es el arroz con costra. Se trata de un arroz con carne y embutidos que termina la cocción en el horno, cubierto de huevo batido que cuaja hasta formar una costra dorada y crujiente.

De origen humilde, este plato nació para aprovechar los restos de carne y embutidos de la matanza del cerdo, y con el tiempo se convirtió en el más representativo de Elche y la comarca del Baix Vinalopó.

En los restaurantes se pide para toda la mesa (a menudo con mínimo de dos comensales) y se cocina al momento, lo que implica esperar entre 30 y 40 minutos, señal de que se está haciendo como corresponde.

Además del Palmeral

Elche tampoco es solo palmeras y playa. La ciudad alberga el Misteri d'Elx, drama litúrgico medieval que se representa cada agosto en la Basílica de Santa María y que la UNESCO reconoció como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El Palacio de Altamira, sede del Museo de Historia de Elche (MAHE), conserva el contexto de la Dama de Elche y ofrece visitas guiadas al centro histórico.

El Parque Municipal y el Molí del Real son otros de los puntos atmosféricos para caminar entre palmeras dentro del propio tejido urbano.

Y para quienes busquen una experiencia más completa, el Huerto del Cura permite visitar el palmeral histórico con guía local y conocer curiosidades sobre el sistema de riego y las variedades de palmeras.