Imagen de archivo del aula de un colegio.

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Educación

Padres de niños de un colegio de Benidorm rompen el silencio ante la huelga: "Pagamos el comedor para nada"

En un ciclo con 150 alumnos repartidos habitualmente en seis clases, los servicios mínimos han dejado únicamente a dos profesoras al frente de todos los estudiantes.

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Alicante
Publicada

Un grupo de familias de un colegio público de Benidorm ha decidido alzar la voz ante la situación que, aseguran, se está viviendo en el centro durante la huelga del profesorado. Aunque subrayan su respeto al derecho de los docentes a protestar, denuncian una gestión “deficiente” de los servicios mínimos y un impacto directo en el bienestar del alumnado.

“Como familias queremos dejar muy claro que respetamos plenamente el derecho del profesorado a la huelga y entendemos que muchas de sus reivindicaciones pueden ser legítimas y necesarias”, explican.

Sin embargo, insisten en que su preocupación no es la protesta en sí, sino “cómo se están gestionando sus consecuencias en los centros educativos”.

Según relatan, la situación en las aulas es especialmente preocupante en la etapa de Infantil. En un ciclo con aproximadamente 150 alumnos repartidos habitualmente en seis clases, los servicios mínimos han dejado únicamente a dos profesoras al frente de todos los niños.

Esto ha provocado la agrupación de alumnos en una o dos aulas, alcanzando ratios cercanas a los 50 menores por clase.

En Primaria, la situación no sería mucho mejor. Con 12 clases y alrededor de 300 alumnos, aseguran que solo hay tres profesores disponibles, lo que implica que cada docente llega a hacerse cargo de cerca de 100 estudiantes. “Son ratios totalmente inasumibles, más aún teniendo en cuenta que hay alumnado con necesidades educativas especiales que requiere atención individualizada”, denuncian.

Condiciones

Las familias también alertan de las condiciones en las que se encuentran los menores durante la jornada escolar. “Muchas aulas no están climatizadas adecuadamente y los niños pasan gran parte del tiempo en el patio”, explican. De hecho, algunos alumnos ya han trasladado su malestar en casa: “Mi hijo dice que está cansado de jugar y de estar siempre en el patio”, relata una madre.

Ante este escenario, muchas familias han optado por no llevar a sus hijos al colegio al considerar que “no se encuentran en las condiciones adecuadas de atención y bienestar”. No obstante, denuncian que, pese a no hacer uso del comedor escolar, se les sigue cobrando la cuota íntegra mensual.

“Lo que más nos indigna es que sabemos que en otros colegios de la Comunidad Valenciana sí se ha permitido avisar con antelación para descontar los días de comedor no utilizados”, señalan. En su centro, aseguran, “no se ha ofrecido ninguna alternativa”.

Malestar

Otro de los puntos de conflicto es el papel del propio colegio durante la huelga. Las familias critican que se hayan difundido mensajes y enlaces solicitando apoyo a las reivindicaciones del profesorado. “La función del centro debe ser informar de manera objetiva y neutral, no promover una postura concreta en un conflicto laboral”, afirman.

Asimismo, muestran su malestar por la presencia de pancartas y mensajes sobre cuestiones lingüísticas dentro del centro. “Creemos que la escuela pública debe ser un espacio plural e inclusivo, donde todas las sensibilidades se sientan respetadas”, añaden.

Las familias concluyen con una petición: “Que se proteja el bienestar de los niños, que se respeten los derechos de las familias, que exista neutralidad institucional y que no se obligue a pagar por servicios que no se están utilizando”. Y remarcan: “No estamos en contra de nadie. Solo pedimos sentido común, respeto y soluciones justas para nuestros hijos”.