El alicantino Jorge Crivillés realizando el reto.

El alicantino Jorge Crivillés realizando el reto. Fundación Asisa

Deporte

El alicantino Jorge Crivillés cruza el Río de la Plata en 15 horas

El nadador completa el primero de los desafíos de la Triple Corona del Fin del Mundo en el hemisferio sur.

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Alicante
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Primera prueba conseguida. Jorge Crivillés ya está al otro lado. El nadador alicantino logró unir Uruguay y Argentina tras completar el cruce del Río de la Plata, una travesía de 44 kilómetros que resolvió en 15 horas y 37 minutos de esfuerzo continuo, en una jornada muy incómoda y, por momentos, áspera.

La salida, en la madrugada argentina del viernes, a las 10:35 en España, desde Colonia del Sacramento, ya marcó el tono de lo que le esperaba al alicantino.

El escenario, con agua dulce, densa y con corrientes poco agradecidas, obligó al nadador a cambiar el registro desde el principio. "Ha sido un reto diferente porque he notado la dureza de la densidad del agua dulce", explicó al terminar.

Crivillés, de 54 años y primer español en completar el reto de los Siete Océanos, está más hecho al mar. Y eso se notó. El Río de la Plata no le dio una referencia clara en ningún momento.

El agua no deslizaba igual y el ritmo tampoco terminaba de asentarse. "Las corrientes y el oleaje por los dos lados me han impedido respirar y me han hecho tragar agua", resumió.

El recorrido, largo de por sí, se fue endureciendo con el paso de las horas. Uno de los puntos más delicados apareció en el Canal de Mitre, a mitad de camino, donde el tráfico marítimo obligó a estar muy pendiente de todo. "Fue el momento de mayor tensión por el tráfico", admitió.

"La organización y mi equipo han estado de diez, como siempre", dijo, consciente de que en pruebas así hay mucho más que sus brazadas.

Los últimos kilómetros tampoco dieron respiro. Los nueve finales se le hicieron largos, con corrientes en contra cuando el desgaste ya pesaba.

Además, una tormenta eléctrica empezaba a asomarse en la zona de llegada, añadiendo algo de incertidumbre a un final ya de por sí exigente.

Aun así, mantuvo el ritmo para cerrar el cruce en Punta Lara, en la orilla argentina. Allí le esperaban su mujer y su hijo, en una llegada más emocional que celebrada, después de más de quince horas en el agua.

Crivillés sigue vinculando cada reto a una causa solidaria para dar visibilidad a los pacientes de cáncer, en colaboración con el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) y la Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia (AEAL), con el respaldo de la Fundación Asisa.

La travesía forma parte de la Triple Corona del Fin del Mundo, un desafío que se completará con el Canal Beagle y el estrecho de Magallanes, previsiblemente a finales de este año o ya en el próximo.

"Hemos finalizado la primera de las tres pruebas y espero que las siguientes también podamos completarlas", señaló el nadador, que afrontará los nuevos desafíos a final del presente año o ya en 2027.