Luis Sala, ante la instalación que recuerda el bombardeo al Mercado Central durante la Guerra Civil.

Luis Sala, ante la instalación que recuerda el bombardeo al Mercado Central durante la Guerra Civil. M. H.

Cultura

Amor entre triángulos rosa y gorriones soviéticos: Luis Sala novela la cara oculta de la Guerra Fría

El autor alicantino rescata en 'La última frontera' la memoria silenciada del colectivo LGTB a través de un viaje épico por las sombras de Europa.

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Alicante
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Con tan solo 24 años recién cumplidos, Luis Sala regresa a las librerías con su proyecto más ambicioso hasta la fecha: La última frontera (Urano). La novela propone un recorrido histórico que arranca en 1938 y culmina en 1989, explorando los "años del miedo" en un continente convulsionado.

"Para mí era muy interesante hablar del amor y de las relaciones LGTB en el siglo XX, porque al final me doy cuenta de que no hay muchos libros escritos", explica el autor de Mutxamel sobre el motor de esta historia. Sala busca dar voz a quienes fueron borrados de los libros oficiales de historia cuenta a EL ESPAÑOL.

La obra se sumerge en las torturas y clasificaciones que sufrieron las personas del colectivo bajo distintos regímenes. "Los nazis les ponían el triángulo rosa en el campo de concentración, que entrar con un triángulo rosa era una muerte asegurada hasta por tus propios compañeros", relata Sala.

A esta crudeza se suma el papel de los "gorriones" en el bloque soviético. "Eran espías entrenados sexualmente para sacar información al enemigo", señala. Son ejemplos de los caminos por los que lleva a Pablo y Hugo en una historia en la que antes de cada capítulo resume hitos reales para situar al lector.

El periplo de esta pareja comienza con la caída de Cataluña en la Guerra Civil y se extiende por ciudades clave del conflicto ideológico. "Los personajes van desde Londres a Moscú y llegan a Berlín, partido por ese muro que les impide", detalla sobre los escenarios de la Guerra Fría.

Luis confiesa que este proceso de escritura ha sido un aprendizaje personal intenso. "Yo sabía mucho de la Guerra Civil y de la Segunda Guerra Mundial, pero cuando llegué al momento de contar la Guerra Fría desconocía todo y ahí fue realmente la clase de historia para mí", admite.

La novela también denuncia la falta de registros sobre estas víctimas en comparación con otros colectivos. "En todos los papeles hay 8 millones de judíos, 20.000 republicanos españoles víctimas y un número indeterminado de personas homosexuales", lamenta.

Sala reflexiona sobre cómo se tiende a encasillar estas historias fuera del género histórico general. "¿Por qué una novela con personajes LGTB no es tan novela histórica y una novela que tiene una pareja heterosexual está en novela histórica? Creo que ahí está también la reflexión", cuestiona.

Con su segunda novela, el autor marca un punto de inflexión en su trayectoria, alejándose de sus inicios. "Quería dar un salto y dejar de escribir de moda para empezar a contar otras historias", afirma con determinación.

A pesar de este cambio de rumbo, Sala reconoce que su pasado y su ciudad, Alicante, siguen presentes en su mirada. "Me he criado viendo cuando iba al mercado central el reloj que está parado a la hora del bombardeo", indica sobre la influencia de la memoria histórica local en su obra.

La última frontera no nace con una intención política partidista, sino humana. "Este libro nace con la intención de dar voz a una parte de la historia que se ha ocultado, a lo que les pasó a las personas de este colectivo que acabaron en unos infiernos", concluye Sala.