Elecciones País Vasco

Así va ganando Otegi las elecciones vascas en la Red

En la jungla. El candidato en suspenso de EH Bildu bate a sus contrincantes con una personalidad online bonachona que vincula el separatismo a la justicia social y blanquea su apoyo a ETA.

Otegi quiere su emoji.

Otegi quiere su emoji. Twitter

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El próximo 25 de septiembre los votantes del País Vasco no encontrarán el nombre de Arnaldo Otegi en las papeletas. Así lo ha decidido la Junta Electoral de Guipuzkoa, una decisión que no echa atrás a EH Bildu. Mientras la formación abertzale recurre el dictamen Otegi seguirá haciendo campaña en los medios y las redes, un formato en el que, a tenor de los datos, está ganando de calle.

El candidato recientemente excarcelado es el primero en volumen de seguidores: más de 75.000 en Twitter y otros 70.000 en Facebook. Muy a la zaga le siguen Antonio Alonso (PP) y el lehendakari Iñigo Urkullu (PNV) con 30.000 y 15.000 followers respectivamente; en Facebook, ninguno de los dos alcanza los 10.000. El resto de candidatos lo tiene peor. Pili Zabala, pese a pertenecer al partido más tuitero, Podemos, suma escasamente 3.500 followers, unos pocos menos que Idoia Mendia (PSE). Nicolás de Miguel (C's) no tenía perfil de Facebook hasta hoy.

Tener una gran audiencia no significa mucho si no se convierte en una comunicación política exitosa. En ese aspecto, según el informe publicado por la consultora Alianzo, Otegi también destaca. Su cuenta produce tantos tuits como la de Urkullu, pero los suyos alcanzan un número de retweets y 'me gusta' muy superior. Sus mensajes movilizan a quienes le siguen, independientemente del motivo, y llegan más lejos. En la jerga, genera el mejor engagement. Y el beneficio político es inmenso.

"Arnaldo Otegi hace un contenido muy adecuado para las redes sociales" - valora José Manuel León, autor del informa. "Sabe muy bien lo que va a hacerse viral". Durante su estancia en prisión sus cuentas fueron manejadas por su hermano siguiendo un discurso "muy pautado", según el analista de la firma con sede en Bilbao. Pero al recuperar la libertad y el control de sus perfiles, Otegi sorprendió a la audiencia con algo inesperado: el humor.

En mayo escribía un tuit bromeando con que se estaba poniendo al día de la serie Juego de Tronos y expresaba su simpatía por el personaje de Tyrion Lannister, al que "encarcelan casi tanto como a mí". El chascarillo encantó a los suyos y repugnó a otros tantos, pero logró su objetivo: más de mil retweets y artículos en los medios, algo que difícilmente podría haber conseguido con una proclama política al uso.

"El humor es una buena manera de conseguir engagement" - explica León. "Genera compartidos, se expande, llega a la prensa". Es una técnica que han popularizado políticos famosos por su ingenio, sarcasmo y beligerancia en las redes sociales tales como Pablo Iglesias, Joan Tardá y Gabriel Rufián. Aunque no les faltan detractores, ninguno genera por el mero hecho de usar el humor el mismo rechazo que Otegi: para víctimas del terrorismo, su diversión en las redes resulta insultante.

La estrategia, sin embargo, le funciona. El pasado junio volvía a ironizar sobre su condena, interpelando al periodista Íker Jiménez, conductor de La nave del misterio, y hablando de los "hombrecillos verdes" que "le abdujeron". En agosto se enzarzaba con el lider de Podemos, uno de los escasos apoyos que tiene en la política nacional pero su rival en las autonómicas, acusándole de "copia".

Otegi tiene además una estrategia habilidosa: una vez ha cumplido su objetivo en Twitter, saca captura de la conversación y la coloca en Facebook. De este modo traslada su efectividad a ambas plataformas. El post con más engagement de esta precampaña analizada por Avanzo es uno en el que el candidato de EH Bildu presume de un 'zasca' al presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy.

"Estos mensajes con humor pero con una clara intención ideológica sirven para cohesionar a sus seguidores" - explica León. La base de la audiencia de un político es heterogénea: el grueso lo componen simpatizantes, a los que se suma una porción de críticos que le siguen para no perder ocasión de atacarle. Completan las "cuentas falsas", que existen únicamente para hinchar el volumen de audiencia, y los periodistas. En ese contexto, los mensajes provocativos de Otegi no tienen nada que perder.

La moderación del discurso

El hecho de que Arnaldo Otegi huya del institucionalismo le hace ganar autenticidad. Su personalidad online es espontánea, cercana, amable. Contribuye que su discurso haya virado del separatismo por motivos políticos a reivindicar la cuestión social, un discurso que encaja bien en el eje de la izquierda nacionalista. La violencia ni se menta; a los presos de ETA se les nombra, pero poco.

"Otegi vincula a España con la corrupción, el conservadurismo y la falta de libertades democráticas" - explica León. El discurso nacionalista se nutre de planteamientos anticapitalistas en una línea similar a los de la CUP en Cataluña. La construcción de una Euskadi independiente es, en sus mensajes, un imperativo de justicia social.

¿Qué ocurrirá si Otegi finalmente no puede presentarse? "Aunque no puedan votarle, seguirá estando presente" - concluye el analista. "Bildu seguirá usando su imagen. Será de nuevo una víctima, un argumento para seguir acusando a España de vulnerar las libertades democráticas. Y su mensaje saldrá reforzado".