Investigación policial

Los dos españoles que lucharon contra el ISIS, "camaradas" del PKK

Pablo D. O. y Álvaro F. R. tienen varios lazos con la red vinculada al PKK desarticulada por la Policía.

Los españoles en el frente, con una bandera soviética y otra republicana detrás.

Los españoles en el frente, con una bandera soviética y otra republicana detrás.

"Considero que la guerra que se está librando en Rojava (Siria) es una guerra antifascista que va a suponer un gran avance para la clase obrera. El pueblo kurdo, junto con otros camaradas de todo el mundo, está luchando por una revolución democrática". Pablo D. O. y Álvaro F. R., dos jóvenes que se marcharon a Siria para combatir al Estado Islámico, hablaban con orgullo ante las cámaras de su lucha en el país árabe. Cuando regresaron, tras seis meses sobre el terreno, la Policía los detuvo y los puso a disposición judicial: la Audiencia Nacional, aunque los dejó en libertad, les imputó un delito de integración en organización terrorista.

Entre aquella investigación judicial, dirigida por el juez Eloy Velasco, titular del juzgado central de instrucción 6 de la Audiencia Nacional, y la red desarticulada por la Policía Nacional este miércoles vinculada al PKK kurdo, existen varios paralelismos. Empezando por el propio magistrado, que ha coordinado ambos operativos, y que ahora tendrá que analizar el material incautado a las nueve personas detenidas: ocho españoles y un turco.

Aspiraciones en la "lucha" contra "el fascismo"

"La revolución en Rojava es un ejemplo para el resto del mundo. Los camaradas están comprometidos con la lucha". Los motivos que movieron a Pablo D. O. y Álvaro F. R. a trasladarse a Siria era combatir contra "el fascismo del Estado Islámico". Por entonces, varios miembros del autodenominado Reconstrucción Comunista -un grupo que se considera "marxista leninista"- hablaron en representación de los dos jóvenes, sus "camaradas", afirmando que habían viajado a Siria para combatir el terrorismo: "Como nos vinieron a ayudar las Brigadas Internacionales en el 36". Su fama fue tal que el presentador Risto Mejide entrevistó a uno de ellos, con el sobrenombre de Paco Arcadio, en su programa Al rincón de Antena 3.

En la Operación Valle, nombre que ha recibido el despliegue policial que ha concluido con la desarticulación de la red del PKK en Madrid, Bilbao y Valencia, se han registrado once domicilios: "Uno de los registros corresponde con la sede de un grupo autodenominado Reconstrucción Comunista del que, presuntamente, forman parte la mayoría de los detenidos", advierte el Ministerio del Interior a través de un comunicado. El mismo del que formaban parte los dos jóvenes instruidos en su día por el juez Velasco.

En las filas del YPG

De acuerdo a la información que maneja el Ministerio, las Unidades de Protección Popular (YPG) suponen "el brazo armado" del PKK. En las instituciones internacionales existe el debate sobre si el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) representa una organización terrorista o no. Tanto la Unión Europea como Estados Unidos lo consideran como tal, aunque la Casa Blanca apoya a la milicia en Siria en la lucha contra el Estado Islámico.

En su declaración ante el juez Velasco, Pablo D. O. y Álvaro F. R. reconocieron su integración en el entramado. Según se desprende de aquella comparecencia, recibieron la instrucción en el manejo de armas y después se trasladaron hasta la zona de conflicto. Los dos jóvenes, no obstante, manifestaron sus conjeturas de no haber causado bajas en las filas del Estado Islámico.

La red desarticulada este miércoles en España ofrecía a los combatientes captados un proyecto muy parecido al que en su día siguieron Pablo D. O. y Álvaro F. R.: "En colaboración con otros individuos residentes en varios países europeos -explica el Ministerio-, proporcionaron la infraestructura necesaria para que los desplazados viajasen al extranjero y se integrasen finalmente en las filas de las Unidades de Protección Popular (YPG)". De ellos recibían adiestramiento militar y después les facilitaban la integración en "células de combate".

Tras la operación, la Policía ha intervenido diverso material informático y documental con el que se pretende esclarecer algunos detalles todavía abiertos en la investigación. A los nueve detenidos a se les acusa de los delitos de pertenencia a organización criminal y de colaboración con organización terrorista.

El PKK, siglas con las que se conoce al Partido de los Trabajadores del Kurdistán, reivindica con la lucha armada la independencia del pueblo kurdo, compuesto por unos 40 millones de personas repartidas entre Turquía, Siria, Irak e Irán.