Negociaciones de paz

Todos los enemigos sirios de Bashar al Asad

Las conversaciones para poner fin al enfrentamiento entre el régimen y la oposición en Ginebra se retrasan porque las partes no se ponen de acuerdo sobre quién tiene derecho a negociar el proceso.

John Kerry (EEUU) y Sergei Lavrov (Rusia) son los principales mediadores.

John Kerry (EEUU) y Sergei Lavrov (Rusia) son los principales mediadores. Reuters

Este lunes debían retomarse en Ginebra las negociaciones para encontrar una salida al conflicto que sufre desde hace más de cuatro años Siria, pero la compleja telaraña de actores en esta guerra ha obligado a aplazar la cita. El enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura, espera que únicamente se posponga hasta este viernes, 29 de enero.

Lo que empezó como un enfrentamiento armado entre “rebeldes opositores” y los fieles al presidente autocrático Bashar al Asad tras la Primavera Árabe, ha desembocado en una multitud de frentes en los que las fuerzas opositoras están lejos de ser una. Sin olvidar al autodenominado 'Estado Islámico', que tampoco es el único grupo terrorista que mata en el país.

Estos son los actores que luchan contra el régimen de Asad en Siria y que esperan tener voz y voto en la mesa de negociaciones:

Coalición Nacional de las Fuerzas Sirias Revolucionarias y de la Oposición

Se trata del grupo político más asentado como interlocutor internacional de la oposición. Uno de sus grupos originarios es el Consejo Nacional Sirio, que fue el gobierno paralelo reconocido por el grupo “Amigos de Siria” que formó la comunidad internacional al iniciarse el conflicto sirio.

Esta coalición constituida en noviembre de 2012 está formada por sirios en el exilio, con su sede principal en El Cairo (Egipto), aunque con delegaciones en distintos países. Ya participó en anteriores rondas de negociaciones, reconocido como representante válido de la oposición siria por Naciones Unidas, la Liga Árabe, la Unión Europea, Estados Unidos y el Consejo de Cooperación del Golfo.

Defiende la transición democrática en Siria y pretende reflejar la “diversidad religiosa y étnica como parte fundamental del legado sirio”, asegura en su portal web. En este sentido, destaca la pertenencia de miembros de tanto chiítas como sunitas (ramas del islam), como kurdos, cristianos, sirios… algo implanteable en otros grupos.

El Ejército Libre Sirio es su brazo armado, que la comunidad internacional acepta como bando armado legítimo en la guerra contra Asad.

Fuerzas de Siria Democrática

Este grupo liderado por los kurdos que luchan en el norte del país se formó al unirse con árabes suníes y asirios (una etnia cristiana) en esa zona en octubre de 2015. Los kurdos son aliados de Estados Unidos en la lucha contra el autodenominado 'Estado Islámico' en la región. Se trata de un “paraguas político diseñado para proveer cobertura legal y política para el apoyo militar de Estados Unidos al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK)”, ha asegurado Aron Lund, autor de la serie “Siria en crisis” que publica el Centro Carnegie Endowment para la Paz Internacional.

Entre sus acciones más recientes, destaca la del 26 de diciembre pasado, cuando esta coalición armada arrebató al autodenominado 'Estado Islámico' el control total de una estratégica presa del río Eúfrates, cerca de Alepo. El portavoz de las FSD, Talal Salu, aseguró entonces en declaraciones a la agencia EFE que estaban llevando a cabo una campaña para recuperar el dominio de áreas tomadas por el EI al sur de Kobani, importante enclave kurdo en Siria.

Frente Islámico Sirio

Siete grupos rebeldes de ideología islamista anunciaron su unificación en noviembre de 2013, una coalición “independiente, política y militar” cuyo fin es derrocar a Bashar al Asad y establecer un estado regido por la sharía (ley islámica), según recogió entonces la BBC.

No incluye al grupo terrorista Estado Islámico ni al brazo sirio de Al Qaeda, llamado Al Nusra. Sobre estos dos últimos, todos los mediadores internacionales que participan en las negociaciones de paz coinciden en considerarlos grupos terroristas. Sin embargo, no está tan claro cuando de otros actores se trata.

Precondición: un Estado laico

En el Frente Islámico Sirio es donde parecen existir las principales fricciones, pues uno de sus miembros llamado Jaish al Islam (Armada del Islam) está en la lista de grupos terroristas de Rusia y Turquía. Precisamente a ese grupo pertenece Mohamed Alush, quien ha sido recientemente elegido como jefe del Alto Comité Negociador de la oposición.

Rusia, aliada de Bashar al Asad, tampoco quiere negociar con la facción Ahrar al Sham, que igualmente forma parte del Frente Islámico Sirio. Y este mismo grupo se ha quejado de que no se incluya en las negociaciones “enfatizar la identidad musulmana de nuestro pueblo sirio”, ha recogido Reuters.

Estados Unidos había invitado repetidamente en anteriores etapas de las conversaciones de paz al Frente Islámico a participar, algo que esta coalición inicialmente rechazó argumentando que los acusarían de “traición” y que era una “manipulación” para perpetuar al régimen de Asad en el poder, explica Aron Lund en su serie “Siria en crisis”.

En realidad, el Grupo Internacional de Apoyo a Siria liderado por el enviado especial de Naciones Unidas, ya excluyó esta posibilidad de propiciar un Estado basado en la religión. Acordó con todas las partes incluidas en el proceso a fecha de octubre de 2015 un “compromiso por la unidad, independencia, integridad territorial y carácter no sectario” para el país.

A pesar de todos los desacuerdos, Mistura espera convocar para este mismo viernes a las distintas partes a la mesa de negociaciones en las que se pretende encontrar un fin al conflicto entre las fuerzas opositoras y el régimen de Bashar al Asad. El representante de la ONU ya ha advertido de que la derrota de los terroristas del Estado Islámico y Al Nusra es un tema aparte.