Terrorismo

Angela Merkel mimará más a Turquía, ¿pero debería?

Tras el ataque de Estambul en el que la mayoría de las víctimas fueron alemanas, los expertos valoran esta relación de intereses con un país que ha sufrido dos atentados de diversa índole en 48 horas.

Erdogan y Merkel, en un encuentro celebrado en Estambul.

Erdogan y Merkel, en un encuentro celebrado en Estambul. Getty Images

“Como tarde con el atentado de Estambul [que mató a 10 personas; de ellas a 8 alemanes], Alemania debería repensar su falsa política turca. El fracaso en cuanto a seguridad en Estambul aumenta hacia un problema de seguridad para turistas y residentes alemanes”, opina el polítologo y experto en Turquía de la Universidad de Duisburg-Essen en Alemania, Burak Copur. “En Turquía hay según datos de la Inteligencia turca unos 3.000 terroristas cercanos al EI [Estado Islámico]. Esto también es un enorme riesgo para la seguridad de los alemanes en Turquía”.

Turquía ha sufrido dos atentados en menos de 48 horas, aunque de distinto origen, según las autoridades. El atentado del martes aparentemente dirigido contra turistas fue atribuido al autodenominado 'Estado Islámico', mientras que asegura que el de este jueves contra una comisaría de policía en el sur del país que ha matado al menos a seis personas ha sido cometido por el PKK. Nadie ha reivindicado los ataques en ninguno de los dos casos, pero vuelve a poner sobre la mesa la falta de seguridad en Turquía.

Angela Merkel ha ejercido de intermediaria en los últimos meses entre el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y la Unión Europea para facilitar el polémico acuerdo por el que Bruselas concede a Ankara varios miles de millones de euros (3.000 millones para empezar) a cambio de que frene el flujo de solicitantes de asilo hacia la UE. Esto después de que ella misma fuera alabada y criticada al mismo tiempo por su política de puertas abiertas a estas mismas personas.

Hüseyin Bagci es especialista en política exterior de ambos países y experto en seguridad internacional de la Universidad Técnica de Oriente Medio en Ankara. Señala que Alemania y Turquía son “amigos unidos por el destino [y] los acontecimientos [en referencia a la crisis de refugiados y el Estado Islámico] fuerzan a Merkel a trabajar más estrechamente con Turquía; no es que ella quiera”.

Recuerda que la propia canciller hace unos años no habría tenido este acercamiento a Erdogan. “Desde el encuentro de octubre han cambiado las cosas. Antes se oían pero no se escuchaban. Ahora Merkel está diariamente al teléfono con el presidente y el primer ministro. Hablan sobre actividades terroristas, también por los sucesos de Colonia…”, asegura este conocedor de los entresijos de las relaciones exteriores de ambos países.

Copur -de nacionalidad turco-alemana- no duda en afirmar que “Turquía se ha convertido en un país de tránsito para combatientes yihadistas” y culpa directamente a su presidente: “Erdogan ya nunca se librará de los fantasmas que llamó con el EI, a quien tolera y usa para la lucha contra los kurdos. Erdogan es el riesgo número uno para la seguridad de Turquía y Europa”.

Se esperan atentados tanto en Turquía como Alemania y los servicios secretos trabajan ahora aún más estrechamente

Muy al contrario, Bagci opina que el trabajo conjunto de ambos países es inevitable y necesario: “Alemania y Turquía tienen los mismos problemas. Las relaciones nunca fueron tan intensas como ahora. Se esperan atentados tanto en Turquía como Alemania y los servicios secretos trabajan ahora aún más estrechamente”.

La canciller alemana viajó a Estambul para reunirse con el presidente turco y el primer ministro, Ahmed Davutoglu, el pasado octubre en un viaje muy criticado para tratar de cerrar los detalles de un acuerdo sobre la gestión de la llegada de refugiados con la UE. En el encuentro también se abordó el conflicto sirio y el terrorismo.

“La visita de Merkel, un regalo para Erdogan pero poco más”, tituló la BBC. Una visita que el diario alemán Die Welt resumió así: “El autócrata Erdogan es la última esperanza para Merkel”. El periodista Robin Alexander opinaba que un canciller alemán “nunca” habría realizado una visita así bajo condiciones normales y lo aducía a la delicada situación por la que ella misma pasaba por su controvertida política de acogida a refugiados (muy alabada desde el punto de vista humanitario en el extranjero, pero con fuertes críticas dentro de su propio partido).

El encuentro sucedió dos semanas antes de las elecciones parlamentarias de Turquía y no se reunió con la oposición. En este sentido, Copur afirma que “Alemania y la Unión Europea deben comenzar a apoyar a la oposición y la sociedad civil en Turquía”.

Alemania debe dejar de mimar a Turquía

El analista turco-alemán considera que la UE “ha fracasado totalmente en su política turca, porque tapa al régimen de Erdogan por intereses propios con el deseo de que Erdogan resuelva el problema de los refugiados como protector mayor de las fronteras". Señala que la solución no está en Turquía, sino en Siria, "y precisamente aquí trabaja Turquía contra los kurdos, a los que tan urgentemente se necesita para la lucha contra el terrorismo del EI”.

“Los mimos que Alemania da al régimen de Erdogan deben acabar de una vez. Berlín debe tomar una distancia crítica y exigir consecuencias políticas tras el atentado. Hasta hoy no ha dimitido ni un sólo ministro [turco] por los atentados del EI en Suruc y Ankara”, continúa Copur.

Bagci no opina igual y subraya que Turquía no puede afrontar su problema de seguridad sola ni financiera ni políticamente. Afirma que ambos países son clave para combatir el terrorismo y que la relación de Turquía con Europa mejorará gracias a Alemania: “La vuelta de Turquía a Alemania ha comenzado. Alemania jugará el papel de su abogado en Europa”.

La vuelta de Turquía a Alemania ha comenzado

“El Gobierno alemán estaría bien asesorado, si empleara este trágico suceso [del atentado en Estambul] para cambiar su política sobre Turquía, pues hace tiempo que [ese país] se ha convertido en un socio problemático de Occidente”, advierte Copur a la vez. “La UE debe tener cuidado con dejar que un régimen autoritario se aproveche de ella”. Asegura que Europa “no termina de comprender que Erdogan “está dispuesto a pagar cualquier precio para [cumplir] su único objetivo: la construcción de un sistema presidencial autoritario”.

Pero no hay indicio alguno de que eso vaya a suceder, más bien al contrario. Angela Merkel ya dijo tras el atentado en Estambul que esto confirmaba la “necesidad de enfrentarse al terrorismo de manera decidida”. Y para ello cuenta con Ankara.