EL ESCÁNDALO DE LAS ESCUCHAS

Podemos exige que Fernández Díaz explique las grabaciones en la Diputación Permanente

"Creo que tenemos posibilidades reales de llegar a saber quién lo ha hecho", asegura Rajoy sobre quién grabó las conversaciones.

El candidato de Podemos, Pablo Iglesias, en un acto reciente.

El candidato de Podemos, Pablo Iglesias, en un acto reciente. Reuters

Podemos quiere que Jorge Fernández Díaz explique en el Congreso las grabaciones en las que habla con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), Daniel de Alfonso, sobre cómo implicar en escándalos políticos y de corrupción a rivales políticos catalanes

El grupo parlamentario ha anunciado en la mañana de este jueves la petición, cuyos plazos dependen ahora del presidente de la Mesa, Patxi López, según ha resaltado la formación. A dos días del fin de la campaña electoral es poco probable que el ministro en funciones dé explicaciones, ya que habría que solicitar la comparecencia y acordar una fecha para su celebración teóricamente antes de la jornada de reflexión de este sábado.

Rajoy cree que puede saber quién fue 

Se produzca o no la comparecencia, en el Gobierno y el Partido Popular indagan sobre la fuente de la grabación y de la filtración. A su llegada a Santa Olalla (Huelva), donde Mariano Rajoy ha ofrecido un mitin al mediodía al que apenas ha asistido un centenar de personas, el líder del PP ha reconocido que "me preocupa mucho" que alguien haya grabado una conversación entre el ministro del Interior y el jefe de la Oficina Antifraude catalana "hace dos años y lo haga pública cuatro días antes de las elecciones".
El presidente del Gobierno en funciones ha reconocido que ya ha ordenado abrir una investigación al respecto. "Creo que tenemos posibilidades reales de llegar a saber quién lo ha hecho", dijo. 
Fuentes de la cúpula nacional consideran que el escándalo de Fernández Díaz "no afectará" los resultados electorales del domingo, donde el Partido Popular confía en superar los 123 escaños que consiguió el 20D. Además, las mismas fuentes insisten en presentar al ministro del Interior en funciones como la víctima del escándalo y no como una parte del problema.