C. Serna
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No hay nada más español que un buen plato de legumbres, claro que ya no nos vale cualquier plato ni cualquier legumbre. Ahora buscamos uno rico, que nos sorprenda. Para dejar claro su abolengo, solo hay que ir a El Quijote de Miguel de Cervantes, que ya en su época aseguraba cuando hablaba de su dieta habitual que las "lentejas, los viernes".

En esa mezcla de historia y gastronomía, se enmarca la nueva ruta turística que ha creado Paradores de España. Se trata de unos platos muy especiales, todos a base de legumbres, que podremos probar en sus históricos comedores no sólo en viernes, sino todos los días hasta el 8 de marzo.

En total, 29 de sus espectaculares hospedajes han creado aperitivos, platos principales y postres con diez variedades de legumbres pero siempre de la mano de las Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas.

Restaurantes del Parador de Aiguablava.

Restaurantes del Parador de Aiguablava.

España posee una gran riqueza en legumbres, un producto que ha tenido un papel esencial en la afamada dieta mediterránea. Lentejas, garbanzos, alubias, habas, guisantes, almortas... han estado muy presentes en nuestras cocinas durante generaciones, dando lugar a un rico y variadísimo recetario con especialidades regionales diferenciadas.

Dentro del mapa de la producción nacional, destacan las legumbres con sellos de calidad diferenciada Denominación de Origen Protegida (DOP) e Indicación Geográfica Protegida (IGP), que garantizan su origen y calidad superior. Un paraguas que ampara actualmente 11 tipos de legumbres.

Así, se podrán degustar especialidades como alubias de Anguiano con berberechos y borraja, fesols de Santa Pau con almejas y butifarra negra; alubias de riñón de La Bañeza-León a la bañezana; fabada, garbanzos de Escacena con langostinos y espinacas, garbanzos de Fuentesaúco en un guiso similar que cambia el marisco por bacalao o judías del Barco de Ávila en salsa verde y almejas.

Tendrán también espacio las lentejas de La Armuña con perdiz, las de Tierra de Campos con verduras y curry rojo y fabas de Lourenzá con pulpo y grelos.

El hummus de Judías del Barco de Ávila, que se sirve en uno de los paradores.

El hummus de Judías del Barco de Ávila, que se sirve en uno de los paradores. E. E.

Entre los platos más llamativos están los diferentes hummus con el acompañamiento de enriquecedores aderezos como pimientos del piquillo o del Bierzo asados, lascas de bacalao, queso Cabrales, crujiente de jamón, chorizo de Zamora, pimentón y AOVE, farinato, lombarda o huevas de trucha.

Y sobre todo tenemos que poner atención a la carta de los postres que incluyen preparaciones tan originales como brownie de alubias, chocolate caliente y helado; crema de fesols caramelizada con carquiñolis; natillas con alubias y oreja de carnaval; tarta de fresas y crumble de garbanzos, tarta de garbanzos y castañas, bizcocho de lentejas con mousse de choco y crema de naranja, o filloas rellenas con crema de faba.

El objetivo es poner en valor estas preciadas semillas secas de leguminosas autóctonas e impulsar y desestacionalizar su consumo, en alarmante descenso pese a sus beneficios para la salud y para la agricultura sostenible. Pero también colocar en el mapa algunos de los Paradores más bonitos que hay y que merece la pena, aunque sea, ir a comer allí.

El mapa de las rutas de legumbres que ha preparado Paradores.

El mapa de las rutas de legumbres que ha preparado Paradores. E. E.

Antes de meter la cuchara podemos disfrutar de Santo Domingo de la Calzada si vamos a La Rioja, o el Parador de Argómaniz, en Vitoria y hasta el de Alcañiz en Teruel.

Otra conexión por la legumbre nos llevaría a visitar Santiago de Compostela y parar en el Parador de Baiona. O cruzar a Lugo, Ribadeo, Ferrol y Vilalba para degustar la historia, el arte y una gastronomía única.

Asturias también participa con los hospedajes de Cangas y Gijón y en Castilla y León no podemos dejar de visitar las ciudades históricas que acogen a estos increíbles paradores como Ciudad Rodrigo, Tordesillas, Lerma, La Granja o Benavente. El colofón final está en Aiguablava o Cardona en Cataluña.

Tenemos toda la semana para organizar alguna de estas escapadas donde se mezcla la historia, el arte, la arquitectura y, sobre todo, la gastronomía.