Xabier, dueño de Taberna Villalustre, en Sanxenxo
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Más de 30 años de lo mejor de la cocina gallega y asturiana en Sanxenxo: "Sigue siendo un restaurante familiar"
Tras 32 años ofreciendo los mejores vinos, parrilladas y comida tradicional de Galicia y Asturias, este furancho reconvertido en restaurante es toda una referencia en Sanxenxo (Pontevedra)
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Cada rincón de Galicia esconde una joya gastronómica que reúne tradición y un ambiente familiar inigualable. Incluso en la meca del turismo de las Rías Baixas, Sanxenxo (Pontevedra), se pueden encontrar propuestas auténticas, en las que se lleva como emblema el buen trato y la calidad de los productos.
Es el caso de Taberna Villalustre, ubicada en el número 9 de Rúa do Vento. Xabier y Maricarmen Villalustre abrieron el negocio en 1994, entonces como un furancho: "Hacíamos el vino, se vendía y poco a poco se fue transformando más en comida que en vino".
Tras la jubilación de Maricarmen, es Xabier quien está a cargo del restaurante, uno de los preferidos de figuras de renombre de la localidad, como Manuel Jabois. El veterano hostelero trabajaba en la fábrica de armamento Santa Bárbara, en Asturias, y la reconversión le empujó a volver a su tierra natal.
"Estábamos en una situación un poco complicada, con una reconversión y me vine para aquí", afirma Xabier, que recuerda que al principio sólo abrían en verano y el personal lo conformaban él y su hermana. Aprovecharon la finca familiar y el galpón que construyó su padre para crear un punto de encuentro para los vecinos.
Entonces, Xabier y Maricarmen producían vino propio, gracias a las viñas que hoy enamoran a quien tiene la oportunidad de comer en su terraza, y la gente llevaba su comida: "Yo encendía la parrilla a las 19:00 horas, la gente llegaba con sus sardinas y su pescado y se lo preparaba. Era muy familiar".
Imagen de la antigua Taberna Villalustre
De furancho a restaurante familiar
Poco a poco, sus clientes habituales fueron demandando más comida y comenzaron a preparar una carta básica, con churrasco, tortilla y empanadas. Maricarmen y Xabier fueron evolucionando y depurando su oferta, siempre manteniendo un "plus de calidad y de trato" que "fideliza a la clientela".
Esta mejora del servicio fue acompañada con mejores instalaciones. La lluvia y el viento impedía el trabajo en ocasiones, ya que el galpón que había construido abierto era abierto. Así decidieron abrir un comedor "pequeñito" en la casa para sobrevivir a las malas condiciones meteorológicas.
Taberna Villalustre
En esta línea, hace once años dieron un paso más. Transformaron la cocina, cerraron la estructura del galpón y crearon una nueva zona de restauración, que cuenta incluso con aire acondicionado. "Ahora podemos trabajar todos los días de junio a octubre y fines de semana el resto del año, menos navidades y enero", señala Xabier.
El furancho se convirtió en un restaurante de peso en la comarca. Xabier se muestra orgulloso por conseguir que Taberna Villalustre sea un local que escogen tanto turistas como locales. "El verano da para todos, siempre estamos a tope. Lo que nos ha consolidado es que trabajamos todo el invierno con gente de aquí".
"Si las condiciones laborales son buenas, no tendría que haber problemas de personal"
Xabier Villalustre, dueño de Taberna Villalustre
"Sigue siendo un restaurante bastante familiar", apunta Xabier. Y es que esta es una de las claves del éxito de Taberna Villalustre: mantener su esencia durante 32 años. Además, cuentan con una plantilla de ocho personas fijas durante todo el año, que llevan más de die años trabajando en el restaurante y lo sienten como suyo.
"Yo creo que la hostelería es un trabajo decente, bonito. Tratas y conoces a mucha gente. Si las condiciones laborales son buenas, no tendría que haber problemas de personal", defiende Xabier, que también señala la calidad-precio como otro de los factores que hace de la Taberna Villalustre un restaurante para sus vecinos.
Parrillada y lo mejor de Galicia y Asturias
Taberna Villalustre cuenta con una amplia carta que se adapta a prácticamente cualquier bolsillo. "Aquí puedes venir, te comes una tortilla, una ensalada y gastas 15 euros, pero también tienes la opción de comer un chuletón y gastarte 50 o 60 euros", señala Xabier.
El hostelero no considera que tenga sólo un plato estrella, ya que hay clientes que acuden a su local por un producto en concreto según el gusto. Las personas de edad más avanzada "tiran al churrasco" o al bacalao o el bonito a la brasa. En parrilla, en cambio, lo que más sale son los ibéricos.
Taberna Villalustre
Ahora bien, si hay algo que diferencia a Taberna Villalustre son las recetas asturianas que Xabier se trajo en su vuelta. "Hay gente que viene a propósito por los escalopines", explica, así como menciona los callos y el rabo de vaca que preparan especialmente en invierno.