Mostrador de una pescadería de Vigo
El cierre de las bateas deja sin mejillón a los mercados de Vigo: "No hay nada de nada"
Todos los polígonos de bateas de Galicia están cerrados debido a una toxina
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El cierre de las bateas debido a una toxina ha dejado sin mejillón a los mercados de Vigo. "No hay nada de nada", lamentan desde la pescadería El Gato con Botas, en el mercado de Teis.
En Peixes Ana, situada justo enfrente, coinciden, aunque aseguran que la situación apenas está afectando a la demanda. Según explican, las últimas partidas que llegaron ya presentaban una calidad deficiente. "Venían muy mermados y ya no valían para nada", apuntan.
Además, desde El Gato con Botas señalan que, incluso si hubiese producto disponible, las ventas seguirían resentidas por el temor de los consumidores. "En cuanto la gente escucha que las bateas están cerradas, ya no quiere saber nada del mejillón; el miedo se extiende rápido", indican. Una reacción que, añaden, también se produce con otros productos del mar, como la merluza por el anisakis.
Cierre de bateas
El cierre de las bateas se decretó por orden del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar) dependiente de la Xunta de Galicia. Las situadas en las rías de Ares y Betanzos fueron las últimas en cerrar, haciéndolo el pasado lunes.
Desde la depuradora Demarlosa en Lorbé indican que el cese de venta de los mejillones tampoco está afectando mucho, ya que esta es una época de poca producción.
Además, la presencia de esta toxina es habitual algunas veces al año, en un marisco que tiene varias temporadas, como recuerdan también desde el mercado de la plaza de Lugo.
Su recuperación será cuestión de tiempo y también de las condiciones meteorológicas, ya que el frío o el calor podrán influir en ello.
La dinophysis acuminata, responsable del cierre, no afecta al molusco pero sí podría afectar a una persona que lo consumiera provocando molestias gastrointestinales como náuseas, diarreas, vómitos o dolor abdominal.
La directora del Intecmar, Covadonga Salgado, explicaba a Quincemil y Treintayseis que estas toxinas marinas "son fenómenos totalmente naturales, están muy unidos a la fuente de alimentación de los moluscos bivalvos".
En Galicia, estos fenómenos se producen varias veces al año, habitualmente en primavera y en otoño.
En los próximos días, el Instituto para o Control do Medio Mariño continuará realizando los controles hasta obtener dos resultados por debajo del límite legal.