El acusado de arrojar a un perro al río en Ourense niega los hechos: "Lo que tiré fue una sudadera"
El acusado de arrojar a un perro al río en Ourense niega los hechos: "Lo que tiré fue una sudadera"
Fiscalía pide un año de cárcel y el pago de una indemnización de 1.246 euros a la clínica en la que ingresó el animal
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El hombre acusado de un delito de maltrato animal tras arrojar a un perro al río en O Carballiño (Ourense), ha negado los hechos y ha afirmado que el perro nunca ha estado bajo su titularidad.
Así lo ha trasladado el inculpado en el Juzgado de lo Penal número 2 de Ourense, donde ha alegado que el día de los hechos este se encontraba en su furgoneta viajando con una mujer, y se vio obligado a detenerse en mitad de la autovía para arrojar una sudadera y un jersey después de que su acompañante le alertase del "mal olor" de ambas prendas.
En esta línea, el acusado -que fue grabado por las cámaras de la vía- ha manifestado que lo que arrojó al río no fue el cánido, sino una bolsa que contenía estas dos prendas, y ha reiterado que el perro no era suyo, porque "nunca se firmó" el documento de cambio de titularidad con respecto a su anterior dueño.
En este sentido, el acusado que el animal era "demasiado grande" como para caber en la bolsa arrojada, y ha insistido en que, inicialmente, este aseguró a la Guardia Civil que no había tirado nada al cauce "para que no le multaran".
"Cambio de versión cada dos por tres"
Según informa Europa Press, al juicio han sido llamados a declarar cuatro agentes del Instituto Armado. Uno de ellos ha explicado que, según recogieron las cámaras, el acusado paró tres veces en el tramo de la AG-53, procediendo en la tercera a arrojar al río "un objeto grande y de color blanco que parecía un perro", a una altura de "alrededor de 82 metros".
En este sentido, el agente ha señalado que, tras identificar la furgoneta, el inculpado fue llamado a declarar a las dependencias de la Guardia Civil, donde alegó que se encontraba con una mujer, y que esta le había manifestado su necesidad de orinar, por lo que este decidió parar el vehículo en dicha vía.
Asimismo, los agentes de la Benemérita han señalado que el cánido, "probablemente apareció cerca de donde se depositó el jersey" porque se trata de "un perro de caza" que "pudo seguir su rastro", tras ser "arrastrado por la corriente del río", regresando así "al lugar en el que cayó".
Así las cosas, los agentes han manifestado que el acusado "cambió de versión cada dos por tres", y que, en su declaración inicial, "negó los hechos, pero repitió que si era un perro tampoco pasaba nada".
En esta línea, los agentes han señalado que el animal "cayó en las ramas de los árboles" de la zona, las cuales "amortiguaron la caída", antes de alcanzar el río, contando con lesiones "compatibles con dicha caída". Algo que también ha ratificado la veterinaria y el traumatólogo que atendieron al cánido tras el incidente.
En concreto, los peritos han explicado que el perro padecía de una "baja condición corporal", al tener poco peso, con "pulgas y garrapatas, muy mal olor, otitis, cojera y una enfermedad ocular", siendo estas "condiciones típicas de un animal que está abandonado" y que "no está teniendo una buena atención".
Asimismo, han señalado que, durante la inspección el animal "no tenía fracturas o fisuras evidentes", pero han confirmado que en esta raza de animales son "difíciles" de detectar porque "tenía mucho pelo" y "la suciedad era extrema".
"Acto de desprecio de la vida y sufrimiento del animal"
Por ello, el Ministerio Fiscal solicita una pena de un año de prisión, así como la inhabilitación para ejercer una profesión que tenga relación con los animales, y la prohibición para la tenencia de estos durante tres años. En este sentido, Fiscalía pide además el pago de una indemnización de 1.246 euros a la clínica Abros, en la que ingresó el animal, y el abono de las costas procesales.
Todo ello al considerar que la titularidad del animal estaba "más que acreditada", y ha señalado que la prueba testifical "ha puesto de manifiesto la falsedad" del testimonio del inculpado, que fue grabado en el lugar de los hechos "lanzando un bulto" en el que "se ven perfectamente las patas de un animal".
En este sentido, Fiscalía ha señalado que se trata de un "acto cruel" y de un "desprecio de la vida y sufrimiento del animal", en base a la "intencionalidad del acusado de hacerlo".
Por su parte, la letrada de la defensa ha solicitado la libre absolución de su representado, al afirmar que "en ningún momento fue el acusado dueño de ese perro", puesto que el cambio de titularidad del animal "no fue adecuadamente acreditado". "Por qué una persona que ha tenido 80 perros decide arrojar a ese perro por un viaducto, si fuese alguien que no quiere a los animales", ha añadido la letrada.
Asimismo, la defensa ha insistido en que las imágenes que grabaron al inculpado en el lugar de los hechos "no tienen claridad definida" y no clarifican que "realmente se esté arrojando al perro por el viaducto", ya que las características de este "son lo suficientemente fuertes y de grandes dimensiones como para que no se vea".
Hechos
Según se recoge en el escrito fiscal, al que ha tenido acceso Europa Press, alrededor 23:25 horas del día 3 de abril de 2023, el hombre, "con ánimo de menoscabar la integridad física" del perro, introdujo a este en una furgoneta blanca, y tras parar tres veces en un tramo de 20 metros en el viaducto de Barbantiño de la AG-53 lo arrojó desde la vía al río.
Así, tres días más tarde, alrededor de las 21:00 horas, los agentes del puesto de la Guardia Civil de O Carballiño recibieron una llamada alertando de que había dos perros en la zona del viaducto, uno de ellos el animal del acusado, 'Pistón', que se encontraba al lado de un pilar en la autovía y acostado bajo unos arbustos, "desaliñado y desprendiendo un fuerte olor y con una fuerte cojera", así como con un "mal estado higiénico-sanitario, con pulgas y garrapatas, secreción en oído izquierdo y otitis bacteriana".