Pedro Sánchez, presidente del Gobierno e Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno e Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda. Europa Press

Sociedad

Ana Solozábal: “El casero de una vivienda ya sabe que las reglas del juego pueden cambiar a mitad de partido”

La presidenta de Amadei aboga por la creación de un Pacto de Estado por la Vivienda.

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Amadei celebra que el Congreso haya rechazado los reales decretos-ley sobre vivienda al considerar que habrían reducido aún más la oferta de alquiler.

Ana Solozábal advierte de que la tramitación ha dejado incertidumbre entre los propietarios, que temen cambios en las condiciones de los contratos ya firmados.

La asociación reclama reglas estables, diálogo institucional y un Pacto de Estado por la Vivienda con objetivos sobre construcción, alquiler asequible, suelo y rehabilitación.

Amadei propone ampliar el parque público y asequible, agilizar licencias, ofrecer incentivos fiscales y avales frente a impagos para movilizar viviendas vacías.

La no aprobación en el Congreso de los Diputados de los dos reales decretos-ley 26/2026 y 27/2026, relativos a la vivienda, está levantando ríos de tinta, tanto a favor como en contra.

Entre los que valoran de manera positiva su decaimiento está la Asociación Madrileña de Empresas Inmobiliarias (Amadei). ¿Por qué? Porque consideran que, de haber salido adelante, se habría reducido todavía más la oferta de alquiler.

“Celebramos que el Congreso haya frenado estas normas, pero sería ingenuo pensar que con la votación desaparece toda la incertidumbre generada”, señala Ana Solozábal, presidenta de Amadei.

Incertidumbre

Desde la visión de esta asociación, los dos reales decretos-ley lo que planteaban eran nuevas prórrogas, limitaciones e indemnizaciones que no hacían otra cosa que aumentar la incertidumbre de los propietarios.

Y, pese a no ser aprobados, mantendrá la incertidumbre generada durante la tramitación. Dicho de otra manera, muchos propietarios ya han recibido el mensaje de que las condiciones de un contrato pueden alterarse una vez firmado.

“El casero ya sabe que las reglas del juego pueden cambiar a mitad de partido, y esa duda pesa cuando decide si alquila, retira la vivienda o endurece las garantías”, sostiene Solozábal.

Y añade: “Cuanto mayor es esa inseguridad, menor es la disposición a ofrecer una vivienda en alquiler y más exigentes tienden a ser los filtros de acceso. El rechazo parlamentario evita profundizar en ese efecto, pero no garantiza por sí solo que la oferta retirada o retenida vuelva al mercado”.

Por eso, desde la patronal, hacen hincapié en que tanto propietarios e inquilinos necesitan lo mismo: más oferta, reglas previsibles y mecanismos que reduzcan el riesgo sin trasladarlo por completo a una de las partes.

Por eso, ponen deberes para reconstruir la confianza, “con normas estables, diálogo con el sector y una estrategia a largo plazo”.

Deberes que deben hacer Gobierno y los grupos parlamentarios, que deben abrir una negociación con comunidades autónomas, ayuntamientos, organizaciones del sector y representantes de propietarios e inquilinos.

¿Objetivo final? Un Pacto de Estado por la Vivienda con compromisos medibles sobre construcción, alquiler asequible, rehabilitación, suelo y plazos urbanísticos.

Desde Amadei apuestan por un incremento real del parque público y asequible, la movilización de suelo, la agilización de licencias y la colaboración público-privada.

Asimismo propone incentivos fiscales vinculados a alquileres moderados, avales públicos frente a impagos y procedimientos rápidos para recuperar la vivienda cuando exista incumplimiento o termine válidamente el contrato.

Con más garantías, lo que aflorará al mercado serán aquellos inmuebles que hoy están vacíos. Al mismo tiempo, se rebajarán los filtros económicos exigidos a quienes buscan casa.

“Si no se ofrece pronto un marco estable y consensuado, muchos propietarios seguirán tomando decisiones desde la cautela, y eso terminará afectando también a quienes buscan una vivienda”, concluye Ana Solozábal.