Montaje de Eduardo Roldán con obreros de la construcción.

Montaje de Eduardo Roldán con obreros de la construcción. Redes sociales / Pixabay

Sociedad

Eduardo (46 años), albañil: “Los jóvenes piensan que poniendo cuatro ladrillos son oficiales de primera”

Eduardo Roldán tiene tres décadas de experiencia y expone sus propuestas para que los jóvenes se incorporen a un sector envejecido.

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Las claves
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Eduardo Roldán, albañil con más de 30 años de experiencia, lamenta la falta de relevo generacional y de oficiales cualificados en la construcción.

Critica que muchos jóvenes creen que por saber poner unos ladrillos ya son oficiales de primera y aspiran a sueldos altos sin la experiencia necesaria.

Propone motivar a los jóvenes bajando la edad de jubilación en el sector para hacerlo más atractivo y facilitar el relevo.

El sector de la construcción necesita unos 700.000 empleados jóvenes, ya que la edad media ronda los 45 años y solo uno de cada diez trabajadores es menor de 30.

Eduardo Roldán es un albañil de 46 años y con más de 30 años de experiencia. Es decir, alguien cualificado para hablar sobre la falta de relevo generacional y por qué los jóvenes no ven atractivo el sector de la construcción.

Lo ha hecho en el podcast ‘Sector oficios’ donde, además de lo difícil que es convencer a los jóvenes para que se introduzcan en el sector, también habló sobre la escasez de oficiales cualificados.

“Ahora hay pocos oficiales de los que antes les dabas un móvil, unas llaves de la furgoneta y una obra y te la hacía entera. No hacía falta ni ir a verlos”, se lamenta.

Cuatro ladrillos

Volviendo al tema de los jóvenes, no deja de mostrar un cierto disgusto: "Aunque quisieses contratar a alguien, es que no hay gente. Y los que hay quieren ganar más de lo que ganas tú sin saber. Porque se piensan que porque sepan poner cuatro ladrillos ya son oficiales de primera".

Y añade: "Me parece estupendo que una persona quiera ganar 2.500 o 3.000 euros. Yo no tengo ningún inconveniente en pagarlos. Pero primero me tienen que demostrar que saben”.

Por eso, está convencido de que hay que motivarles. ¿Cómo? Por ejemplo, bajando la edad de jubilación. Que sepan que no van a estar trabajando hasta los 65 años. “Por lo menos, hasta los 55 años”, propone.

En su caso, Eduardo empezó trabajando ayudando a su padre hasta ser uno de los socios que fundó una empresa con más de una veintena de empleados. “Con 12 años le ayudábamos a hacer la masa los fines de semana”, recuerda.

Luego, ya con la EGB terminada, empezaron a hacer reformas en cuartos de baño, cocinas y pisos, hasta que les llegó el encargo de hacer una nave industrial. El primero de otros muchos. Luego llegó la crisis, y montaron un taller de aluminio.

“Cuando eres autónomo, y tienes una empresa, tienes que aprender de todo y buscarte la vida. Por eso he montado miles de puertas y también he hecho fontanería y cerrajería”, añade.

La crisis les afectó, aunque no se los llevó por delante. La cuadrilla la forman cuatro personas, y en el taller de aluminio hay otras dos.

Recordemos que el sector de la construcción necesita mano de obra joven porque el relevo generacional está más difícil que nunca. De hecho, y según datos de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), faltan 700.000 empleados.

Actualmente, la edad media en el sector ronda los 45 años. Pero, únicamente, solo uno de cada diez empleados es menor de 30 años. Por último, concluye resaltando que “si eres buen albañil puedes ganar mucho dinero”.