Las llaves en forma de casa cuelgan del pomo de la puerta de un nuevo hogar, lo que representa el emocionante momento de adquirir una propiedad y comenzar un nuevo capítulo.

Las llaves en forma de casa cuelgan del pomo de la puerta de un nuevo hogar, lo que representa el emocionante momento de adquirir una propiedad y comenzar un nuevo capítulo. Imagen de archivo IStock

Sociedad

Los expertos coinciden: "Los funcionarios tienen un trato más benigno por parte de los bancos que los jóvenes"

Los jóvenes son percibidos por las entidades crediticias como un cliente inestable a nivel laboral, lo que supone un alto riesgo.

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Las claves

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Los bancos consideran a los jóvenes un colectivo de alto riesgo para conceder hipotecas debido a la inestabilidad laboral y menor capacidad de ahorro.

Los funcionarios y otros trabajadores con empleo estable reciben condiciones más favorables por parte de las entidades bancarias al solicitar una hipoteca.

El tramo de edad que más hipotecas contrata en España es el de 35 a 44 años, coincidiendo con mayor estabilidad financiera.

Para acceder a una hipoteca, los menores de 35 años deben cumplir requisitos estrictos como contrato indefinido, ingresos mínimos y ahorro previo del 30% del valor del inmueble.

Desde la crisis de 2008 conseguir una hipoteca se ha convertido en todo un arte para aquel que quiera comprar una vivienda. Cada vez más los bancos exigen que el cliente demuestre que es capaz de pagar este dinero y que no supone un riesgo para la entidad.

Por ello, los jóvenes son considerados un alto riesgo para los bancos, porque son personas inestables a nivel económico y laboral, siendo este segundo punto uno de los más importantes para las entidades.

De esta manera, el profesor de economía, Guillermo Rocafort, habló en COPE sobre esta dificultad de acceso a la financiación de los bancos para la vivienda, sobre todo para los jóvenes españoles.

Rocafort subrayó que para conseguir una hipoteca lo más importante es el factor empleo porque "a mayor riesgo, mayor tipo de interés". Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y los informes del Observatorio de la Juventud (Injuve), la tasa de paro en menores de 30 años en 2026 es del 18,52%, mientras que de menores de 25 años llega a los 23,77%.

Estas cifras son objetivamente bastante altas, teniendo en cuenta que la media de la Unión Europea se sitúa en el 11,7% y el 15,1% respectivamente.

De esta manera, el economista recalcó que "colectivos como los funcionarios que tienen trabajo de por vida y otros, pues, lógicamente, tienen un trato más benigno por parte de las entidades crediticias, que, por ejemplo, los jóvenes, por los altos costes de las viviendas, y luego también por la inestabilidad del mercado de trabajo".

Lo cierto es que conceder hipotecas a jóvenes en España supone riesgos crediticios importantes para las entidades financieras por la inestabilidad laboral y la menor capacidad de ahorro, esto último además supone en ocasiones que la entidad debe financiar el 90% o el 100% del valor del inmueble, realmente los jóvenes suponen un crédito de alto riesgo para los bancos.

Acceder a una hipoteca en España

En España, según los datos de la plataforma inmobiliaria Idealista, el tramo de edad líder en contratación de préstamos hipotecarios es el de 35 a 44 años, con un 33,4%, coincidiendo con la etapa de mayor estabilidad financiera y formación de hogares.

Por otro lado, los menores de 35 años con hipotecas suponen alrededor de un 24% de la población, ya que, para acceder a un préstamo de este estilo en ese tramo de edad se aplica un análisis de solvencia.

En este sentido, dentro de los criterios para acceder a una hipoteca siendo menor de 35 años se exige que la cuota mensual de la hipoteca no supere el 30% o el 35% de los ingresos netos mensuales para garantizar una capacidad de pago.

Por otro lado, se requiere un contrato indefinido con antigüedad mínima de seis a doce meses y un historial crediticio limpio. Asimismo, se exigen ingresos de al menos 1.500 euros al mes para un solo titular o un mínimo conjunto de 2.200 euros al mes.

Así, también es preciso tener un ahorro previo del 30% del valor del inmueble aportando un 20% de la entrada no financiada más un 10% para impuestos.

Sin embargo, estos jóvenes también cuentan con otras opciones destinadas a proporcionar una ayuda a este rango de edad como hipotecas financiadas al 100% o avales ICO y autonómicos.