Montaje de Chamorro con un tractorista en el campo.

Montaje de Chamorro con un tractorista en el campo. Redes sociales / istock

Sociedad

Un agricultor de un pueblo de Extremadura: “Faltan trabajadores por un sistema defectuoso de ayudas”

Juan Francisco Rodríguez Chamorro subraya que "estaríamos dispuestos a pagar más si eso garantizara la rentabilidad”.

Más información: David Jiménez: “Los bienes adquiridos por herencia como una casa o un vehículo no tributan en el IRPF”

Publicada
Las claves

Las claves

El campo extremeño sufre una grave falta de mano de obra debido a la ausencia de relevo generacional y un sistema defectuoso de ayudas.

Juan Francisco Rodríguez Chamorro, agricultor de Zurbarán, afirma que la reducción de frutales en Extremadura se debe a la dificultad para encontrar trabajadores.

Chamorro critica que muchas personas prefieren vivir de ayudas antes que trabajar en el campo, pese a la demanda de mano de obra.

El agricultor anima a sus hijos a continuar en el sector, defendiendo la necesidad de exigir dignidad, respeto y contratos justos para los trabajadores agrícolas.

El campo se enfrenta a un grave problema: la falta de mano de obra porque no hay relevo generacional. Algo que también sucede en otros sectores como la construcción.

Juan Francisco Rodríguez Chamorro es uno de esos agricultores, en su caso residente en un pueblo de Extremadura, a los que se puede poner la etiqueta ‘de toda la vida’, porque desde muy joven se dedicó a esta tarea.

Popularmente conocido como Chamorro, en el podcast ‘Zona regable’, ha dejado claro cuál es su postura respecto a esa falta de mano de obra así como a otros obstáculos.

Ayudas

El agricultor, originario de la localidad de Zurbarán, se dedica principalmente al cultivo de arroz y fruta. “Un gran problema de los fruticultores es la falta de mano de obra, lo que ha provocado que se reduzcan unas 4.500 hectáreas de frutales en Extremadura”, afirma.

Y prosigue: “Los frutales requieren un gasto inmenso, hasta 16.000 euros por hectárea, y te arriesgas a que la fruta se quede en el árbol porque no tienes quién te la recoja”.

¿Por qué esta falta de mano de obra? “Se debe a un sistema defectuoso de ayudas”, responde rotundo Chamorro.

Porque, desde su punto de vista, “hay miles de personas apuntadas en el paro, pero no vienen a trabajar porque ganan casi lo mismo con las ayudas sin que les piquen los mosquitos”.

Una situación de impotencia porque “los agricultores queremos trabajadores eficientes y estaríamos dispuestos a pagar más si eso garantizara la rentabilidad”.

¿Y los jóvenes? ¿Hay relevo generacional? “La juventud hoy en día no quiere trabajar en el campo ni ser profesional. Piensan que vivirán de las redes sociales”.

Pero, como se suele decir, siempre hay excepciones. Como sucede con el caso de sus hijos a los que les gusta el sector. “Yo lucho por el futuro de ellos en el campo. Sería un honor inmenso que mis hijos se dedicaran a la agricultura, porque esto no es de paletos ni analfabetos”.

Llegados a este punto, la pregunta es: ¿Qué consejo les daría si finalmente se dedicaran al campo? “Les diría que sean como su padre: que exijan dignidad y respeto por su trabajo, que exijan contratos justos para entregar su producto y que cobren a tiempo, dignificando el sector”, concluye.