Montaje de Carlos Balado con un bloque de viviendas.

Montaje de Carlos Balado con un bloque de viviendas. Cedida/E.E.

Sociedad

Carlos Balado: “El mercado inmobiliario español empieza a mostrar señales de desaceleración”

El investigador de OBS Business School, afirma que “la mitad de las capitales de provincia ya registran bajadas de precio”.

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Las claves

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El mercado inmobiliario español empieza a mostrar señales de desaceleración, con bajadas de precios en la mitad de las capitales de provincia.

Las compraventas de viviendas cayeron un 2,6% y la obra nueva un 5,3% en el primer trimestre de 2026, afectados por el encarecimiento de las hipotecas.

Existe un elevado déficit estructural de vivienda concentrado en grandes ciudades como Madrid, Barcelona y Baleares, lo que mantiene la presión sobre los precios en estas zonas.

El acceso a la vivienda sigue siendo difícil para los jóvenes debido al rápido aumento de precios respecto a los salarios y la dificultad para ahorrar la entrada hipotecaria.

La vivienda, ya sea compraventa o alquiler, se está convirtiendo en todo menos en un camino de rosas para quienes quieren acceder a la misma. Y la pregunta que les surge a todos ellos es qué va a ocurrir con los precios en un futuro no muy lejano.

“Aunque la demanda de vivienda no es insensible al precio, a principios de 2026 los factores que podrían retraerla están lejos de ser una realidad porque sus determinantes son sólidos”, afirma Carlos Balado, investigador de OBS Business School, a EL ESPAÑOL.

¿Cuáles son esos factores? “Un mercado laboral fuerte, flujos migratorios positivos (la compra de viviendas por extranjeros puede aumentar como consecuencia de las tensiones geopolíticas), tipos de interés en niveles relativamente bajos y un sector financiero proactivo en la concesión de créditos”, especifica Balado.

Precios y salarios

En el caso concreto de los precios, el investigador incide en que “han subido mucho más rápido que los salarios en los últimos años”.

A la par, indica que el acceso a la entrada hipotecaria sigue siendo el gran obstáculo para los jóvenes y la subida del coste de vida y de los alquileres dificulta aún más el ahorro. ¿Cuál es la consecuencia de este cóctel? “El mercado inmobiliario español comienza a mostrar señales de desaceleración”, resalta.

Y añade: “La mitad de las capitales de provincia ya registran bajadas de precio respecto al año pasado”. Recordemos que las compraventas cayeron un 2,6% en el primer trimestre de 2026.

Asimismo, la obra nueva sufre aún más con descensos del 5,3%. Mientras que el aumento del Euríbor ha encarecido las hipotecas y reducido la capacidad de compra.

Con este escenario, el investigador de OBS Business School no duda en subrayar que el sector inmobiliario entra “en una fase de mayor equilibrio debido a que hay factores que apuntan a una moderación de las ventas en los próximos trimestres”.

Con todo, remarca que, pese a ello, “existe un elevado déficit estructural de vivienda por la demanda acumulada y la falta de oferta en muchas zonas”.

Recapitulemos: Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Murcia acumulan el 48% del déficit nacional. Solo Soria ha cerrado el período con superávit y Cáceres está en equilibrio.

“Mientras este desajuste persista, la presión sobre los precios seguirá concentrándose en los mismos mercados”, continúa Balado.

Por lo tanto, “Madrid, Barcelona y Baleares son provincias que, incluso movilizando la totalidad de su suelo en gestión, en un escenario optimista, carecen de la capacidad física para cubrir tanto su déficit acumulado como el futuro, por lo que la presión sobre los precios se va a mantener”.

De ahí que concluya indicando que “el problema de la vivienda en España no es solo de volumen, es también de localización. La oferta crece donde es menos necesaria y se atasca donde más se requiere”.