Axel, argentino que vive en un pueblo de Asturias.

Axel, argentino que vive en un pueblo de Asturias. YouTube (@hilux_aventura)

Sociedad

Axel vive en un pueblo de 14 habitantes: “Pago 150 euros de alquiler y tengo dos habitaciones y un huerto”

Axel se mudó a Asturias con un proyecto de repoblar las aldeas abandonadas y conectar con la naturaleza y el silencio.

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Las claves

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Axel, argentino, se mudó a una aldea asturiana de 14 habitantes, donde alquila un palacio del siglo XV por 150 euros al mes.

Su proyecto busca ayudar a las personas a encontrar su propósito de vida y combatir el abandono de los pueblos rurales.

El palacio ofrece talleres, alojamiento y formación, y está rodeado de naturaleza, con huerto, gallinas y capacidad para 10 personas.

Axel invita a más personas a sumarse a la vida rural y contribuir a revitalizar estas zonas despobladas de Asturias.

Axel es originario de Argentina y ha tenido que enfrentar situaciones muy difíciles que le han llevado a darle un giro radical a su vida mudándose a una recóndita aldea en las montañas de Asturias buscando paz, silencio y reconexión con el entorno natural.

Así, se instaló en un palacio por el que paga un alquiler de tan solo 150 euros y ha puesto en marcha su proyecto con doble objetivo: ayudar a las personas a encontrar su propósito de vida y combatir el abandono que sufren los pueblos asturianos.

A través de su experiencia que contó en una entrevista con Hilux Aventura, el argentino ha buscado transmitir una reflexión sobre la importancia de dar una segunda oportunidad a las zonas rurales para evitar que su verdadera esencia y sus tradiciones desaparezcan para siempre.

La vida en un pueblo de Asturias

Axel vive en un palacio con miles de habitaciones que busca llenar de personas y cumplir su objetivo de ayudar a los demás: "El proyecto nació hace muchos años ya, hace dos años estaba en Mallorca, tuve un sueño con Asturias y eso me trajo hasta acá, yo no conocía este entorno, llegué y alquilé una casita a 500 metros en una aldea", comenzó recordando.

Así, explicó que esta aldea acabó por enamorarlo: "El entorno natural, de poder trabajar de manera remota también, tener mis gallinas y mi huerto. Y empecé a desarrollar este proyecto que dos años después está cobrando vida hoy que es el palacio donde buscamos generar un lugar para ayudar a los demás con sus propósitos".

Después de soñar con Asturias decidió cargar todas sus cosas en el coche y emprender camino al otro lado de la península. Recordó que llegó un domingo a la aldea y que "al día siguiente conseguí esta casa, pago 150 euros por mes de alquiler, pero tengo mi huerto, dos habitaciones y un estudio".

De esta manera, el palacio se acabó por convertir en el medio para poder materializar su proyecto que consiste en ayudar a las personas a conectar consigo mismos.

Su proyecto nace de haber vivido la terrible experiencia del suicidio de su madre y de su hermano. Haber experimentado esto lo llevó a "tomar la decisión de construir un lugar en el cual la gente pueda venir a conectarse, a reconectarse consigo mismo y a ver la posibilidad de preguntarse si es posible y si nunca es tarde para conectar con su propósito y llevarlo adelante", comentó.

Ahora bien, qué es exactamente este palacio: "Yo soy formador, soy autónomo y brindo servicios de marketing digital, servicios audiovisuales... pero también soy formador, entonces la idea es que puedan venir y yo los pueda formar y se pueda hospedar y comer, es una casa, no es un hotel", expuso.

Axel vive en un pueblo de 14 habitantes: “Pago 150 euros de alquiler y tengo dos habitaciones y un huerto”

"La gente no puede venir y hospedarse una semana a mirar el paisaje, para eso hay otras casas turísticas también en los alrededores que les recomiendo que vean, pero nosotros somos formadores, la gente viene con una idea, un proyecto a ser impulsado y para apoyarlos en eso y ayudarlos, nosotros les brindamos formaciones", señaló el argentino.

La casa en sí es un palacio del siglo XV, rodeado de ciervos y naturaleza viva. Cuenta con una sala de talleres, una zona de descanso, las habitaciones con capacidad para 10 personas, una gran cocina, 11 caballerizas y una capilla.

Así, el argentino agradeció especialmente a sus caseros, Arantza y Jesús que confiaron en su proyecto de ayudar a los demás y al mismo tiempo luchar contra la despoblación en la "España vaciada".

Unos días después Hilux Aventura volvió al pueblo de Axel y se encontró con que su proyecto había llegado a muchas más personas, entre ellas un joven vasco llamado Ivón que se mudó al pueblo.

Con esto, Axel se despidió expresando que "ojalá muchísima gente quiera darse la oportunidad de vivir esta experiencia y de construir un futuro en estos entornos rurales que tanto necesitan tanta gente nueva, niños y de nuestros también, todos serán bienvenidos siempre".