Andrea, camionera, en su visita a 'Rutas de Éxito'.

Andrea, camionera, en su visita a 'Rutas de Éxito'.

Sociedad

Andrea, camionera en España: "Es un buen sector, con buena salida laboral y un sueldo que ayuda a independizarse"

La joven de 22 años compartió cómo vive su día a día como camionera en un ámbito en el que predomina la presencia masculina.

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Las claves

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Andrea, una joven de 22 años, trabaja como camionera en España y destaca las buenas oportunidades laborales y salariales del sector.

La presencia femenina en el transporte de camiones sigue siendo muy baja, con solo un 3,8% de conductoras, pero está aumentando poco a poco.

Andrea relata situaciones de discriminación y prejuicios por ser mujer en el sector, aunque afirma que en su empresa recibe un trato adecuado.

La falta de relevo generacional en el sector impulsa la incorporación de mujeres y jóvenes, quienes buscan estabilidad laboral e independencia económica.

Durante mucho tiempo, la profesión de camionero ha estado asociada casi exclusivamente a los hombres. Las largas horas al volante, los desplazamientos continuos y el tiempo que requiere pasar fuera de casa han contribuido a consolidar la idea de que se trata de un trabajo especialmente duro y, tradicionalmente, masculino.

Aunque esa percepción está cambiando poco a poco, la presencia femenina en el sector sigue siendo reducida.

De hecho, los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) muestran que aproximadamente el 96,2% de los conductores de camión son hombres, lo que pone de manifiesto el amplio predominio masculino que aún existe en esta profesión.

No obstante, este panorama está comenzando a evolucionar. El transporte por carretera, al igual que otras profesiones técnicas o industriales, se enfrenta a un problema creciente de falta de relevo generacional.

Una parte muy significativa de los conductores actuales supera los 55 años, lo que plantea un reto importante para garantizar la continuidad de la actividad en el futuro.

Ante esta situación, el sector necesita atraer nuevos perfiles profesionales, y cada vez más mujeres están empezando a ver en esta profesión una oportunidad real.

Aunque durante años apenas se planteaba esta opción, hoy en día algunas jóvenes se incorporan al transporte motivadas por la estabilidad laboral, el salario y la posibilidad de independencia económica, además del interés por el mundo del motor.

Un ejemplo representativo de este cambio es Andrea, una camionera de 22 años que decidió dedicarse a esta profesión por vocación. En su intervención en el podcast Rutas de éxito, compartió tanto su experiencia como las dificultades que ha vivido en el sector.

Sobre el trato que recibe en su día a día, explicó: "Bueno, en mi propia empresa me tratan bastante bien, pero en empresas externas, con las que coincidimos en los almacenes y demás, sí que es verdad que a veces se pasan. No tienen respeto".

También relató una situación concreta en la que tuvo que enfrentarse a prejuicios directamente. "Un día estaba en un almacén para descargar y vino un hombre que me dijo qué hacía allí, que dónde estaba el chófer, que por qué llevaba yo un camión siendo mujer, que no debería hacerlo", aseguraba.

"Le respondí: 'Bueno, soy una persona igual que tú'", señalaba la camionera. La joven también quiso reivindicar el papel de la mujer en este tipo de profesiones, destacando sus propias capacidades.

"En algunos casos pienso que nosotras lo hacemos mejor, porque tenemos finura, delicadeza, capacidad de observación y somos más detallistas", indicaba Andrea. "Esos valores hacen que el servicio pueda ser de mayor calidad".

Asimismo, animó a otros jóvenes a considerar el transporte como una salida profesional viable: "Una chica joven como yo sí puede animar a otros a sacarse el carnet y descubrir que es buen sector, con buena salida laboral y un sueldo que ayuda a independizarse".

La joven también compartió sus planes de futuro. "Me gustaría estar en el camión hasta los 30, luego ser jefa de tráfico algunos años y, si se da la oportunidad, volver al camión", apuntaba. "También influye que quiero ser madre algún día, y quizá la oficina me dé más estabilidad y tiempo para mi familia".

La historia de Andrea refleja cómo, pese a los prejuicios, el sector del transporte comienza a abrirse a nuevas realidades donde las mujeres tienen cada vez más presencia y oportunidades.