Un cachorro de perro.

Un cachorro de perro. IStock

Sociedad

Ya entró en vigor: la Ley de Bienestar Animal obliga a los dueños de perros a contratar un seguro de responsabilidad civil

La obligación se suma a normativas autonómicas previas y su aplicación desigual mantiene las dudas entre muchos dueños de perros en España.

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Las claves

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La Ley de Bienestar Animal exige a los dueños de perros contratar un seguro de responsabilidad civil para cubrir daños a terceros.

Esta obligación ya existía en varias comunidades autónomas y para perros considerados potencialmente peligrosos.

Muchas pólizas de seguro de hogar ya incluyen la cobertura de responsabilidad civil para mascotas, excepto para razas peligrosas, que requieren una póliza específica.

La implantación de esta medida no es uniforme en todo el país y convive con normativas autonómicas previas.

La normativa sobre la tenencia de perros en España ha cambiado en los últimos años con la incorporación de nuevas obligaciones para sus propietarios.

Entre ellas destaca la contratación de un seguro de responsabilidad civil, una medida que ha suscitado numerosas dudas desde su aprobación debido a las distintas interpretaciones sobre su aplicación.

Este requisito se incluye en la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales, que fija unas normas comunes para la tenencia responsable de animales de compañía en todo el territorio nacional.

Dentro de ese marco se incluye la previsión de que los titulares de perros dispongan de un seguro de responsabilidad civil que cubra los daños que el animal pueda causar a terceros.

El objetivo de la norma es reforzar la protección frente a posibles incidentes y avanzar hacia una mayor homogeneidad normativa entre comunidades autónomas.

Qué establece la normativa

La ley estatal incorpora la obligación del seguro como parte de las condiciones generales de tenencia responsable de perros. Esta medida se integra en un sistema más amplio que regula aspectos como la identificación, el cuidado y la protección del bienestar animal.

Sin embargo, su aplicación no ha supuesto un cambio uniforme e inmediato en todo el país, ya que convive con normativas autonómicas previas y con un desarrollo reglamentario que afecta a su despliegue práctico.

Una obligación que ya existía

El seguro de responsabilidad civil para perros no es una figura nueva en el ordenamiento español. Antes de la ley estatal, todos los perros considerados potencialmente peligrosos ya debían contar con esta cobertura en todo el país.

Además, varias comunidades autónomas ya habían ampliado esta obligación a todos los perros, independientemente de la raza.

Entre ellas se encuentran la Comunidad de Madrid, el País Vasco, Cataluña, Navarra, Asturias, donde el seguro para perros ya estaba generalizado o previsto en la normativa autonómica antes del marco estatal.

Por ello, para una parte importante de los propietarios, la ley no supuso una novedad práctica inmediata, sino la consolidación de una obligación que ya existía.

Un aspecto práctico que aporta mucha tranquilidad es que muchos propietarios ya cumplen con este requisito sin saberlo.

La gran mayoría de las pólizas de seguro de hogar incluyen la responsabilidad civil de las mascotas (siempre que no sean considerados potencialmente peligrosos, que suelen requerir una póliza específica o una ampliación).

Por otro lado, en el caso de las adopciones, algunas protectoras o ayuntamientos ofrecen un seguro inicial al entregar al animal, aunque hay que tener en cuenta que la responsabilidad final de mantenerlo en vigor siempre es del titular.

En 2026, la situación en España sigue siendo mixta. En algunas comunidades autónomas el seguro de responsabilidad civil es obligatorio para todos los perros, mientras que en otras se mantiene limitado a los perros potencialmente peligrosos.

A nivel estatal, la normativa establece el marco general que impulsa la generalización progresiva de esta obligación dentro del modelo de tenencia responsable.