Jaume Bernis, ganadero y responsable porcino de COAG.

Jaume Bernis, ganadero y responsable porcino de COAG.

Sociedad

Jaume, ganadero en España: “Son 5,90 € de diferencia entre el productor y lo que paga el consumidor”

La subida del precio de la carne tiene a los ganaderos, carniceros y consumidores en vilo: "Antes un kilo eran cinco euros, ahora son siete".

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Las claves

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El precio de la carne en España ha aumentado un 51,47% en la última década, empujando a muchas familias a sustituir la proteína animal por alternativas más económicas como las legumbres.

Existe una diferencia de 5,90 euros entre lo que recibe el ganadero por kilo de carne (1,30 €) y lo que paga el consumidor (6,90 €).

La menor producción de carne y la reducción de granjas han contribuido al alza de precios, afectando tanto a productores como a consumidores.

El consumo de carnes más caras, como cordero, ternera y buey, ha descendido notablemente, mientras que el cerdo y el pollo se mantienen como opciones más accesibles.

El encarecimiento de la cesta de la compra ha golpeado con fuerza del bolsillo de los españoles, siendo la carne y el pescado los productos que más han subido de precio.

Ante esta situación, muchas familias han optado por sustituir la proteína animal por legumbres, una alternativa considerablemente más económica. De hecho, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio de la carne se ha disparado un 51,47% en la última década.

Para analizar este impacto, el equipo de laSexta ha hablado con ganaderos, carniceros y consumidores, recogiendo los testimonios de todos los eslabones de la cadena de producción.

¿Por qué ha subido el precio?

Mari Carmen estaba en su carnicería de confianza y fue sincera cuando se le preguntó sobre los precios de la carne: "Bajar no bajan nunca; si no se mantienen, suben", dijo con seguridad.

Víctor, que trabaja en una carnicería, corroboró la tesis de Mari Carmen: "A nosotros nos ha subido un 10% en los últimos meses". Así, también agregó que la gente ha dejado de ir a la carnicería y compra su carne en el supermercado.

Mari Carmen, cliente de una carnicería.

Mari Carmen, cliente de una carnicería. la Sexta

"Yo antes compraba un kilo y me salía por cinco euros, ahora compro, no llega al kilo y me sale casi a siete", señaló otra cliente. De esta manera, hay personas que han decidido ser un poco más creativas a la hora de comer proteína como Mari Carmen que comentó que "yo combino: uso mucho la carne de cerdo, pero también la de pollo".

No obstante, contrario a lo que se pueda pensar, este beneficio no va a los ganaderos que reciben 1,30 euros, cuando el consumidor paga 6,90 euros el kilo

"Son 5,90 euros la diferencia entre el productor y lo que acaba pagando el consumidor", señaló Jaume Bernis, ganadero y responsable porcino de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG). En otras palabras, hay casi seis euros de diferencia entre lo que paga el consumidor y lo que reciben de ganancia los ganaderos.

Un carnicero también añadió que "cada vez hay menos producción de carne y al final todo repercute. Hace unos años había muchas más granjas y ahora quedan menos"

¿Qué hacen los consumidores? "Asumimos el sobrecoste, básicamente, tenemos menos dinero disponible para otras cosas", expresó con decepción un ciudadano. No obstante, otros han optado por sustituir esta proteína por legumbres y tofu.

Hay carnes más caras que otras, con lo cual el cordero, la ternera y el buey han visto que su consumo ha descendido considerablemente porque son mucho más caras que, por ejemplo, el cerdo.

De esta manera, los españoles continúan haciendo malabares para conseguir hacer frente a la inflación que parece no tener intención de bajar. Por ahora bastará con consumir menos ternera y más lentejas.