Imagen de archivo de una persona que ha dimitido en su puesto de trabajo.

Imagen de archivo de una persona que ha dimitido en su puesto de trabajo. iStock

Sociedad

Recibir 2.500 € por dimitir del trabajo o 12.369 € por hacer una marcha nini: así es la web que paga por misiones virales

Pump.fun ha lanzado su nuevav plataforma de incentivos sobre recompensas extremas por casi cualquier tarea a cambio de un pago.

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Las claves

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La plataforma de criptomonedas Pump.fun ha lanzado 'Bounties', un sistema que paga grandes sumas por cumplir retos virales propuestos por otros usuarios.

Algunos desafíos incluyen dimitir del trabajo frente a una cámara o realizar marchas extravagantes, con recompensas de hasta 20.000 euros.

Pump.fun actúa como juez y libera el dinero solo si se cumplen los requisitos del reto, pero elimina desafíos considerados peligrosos.

El objetivo es generar contenido viral y aumentar el valor de las memecoins, transformando el concepto tradicional de 'bounties' en Internet.

Cobrar 15.631 dólares (13.544,57 €) por organizar una marcha nini en Nueva York, 4.791 dólares (4.151,50 €) por pedir a desconocidos que valoren tus pies o 2.914 dólares (2.525,04 €) por dimitir de tu trabajo delante de una cámara puede sonar a ciencia ficción. Sin embargo, es real.

La plataforma de criptomonedas Pump.fun ha lanzado una iniciativa denominada 'Bounties', que permite a los usuarios ganar sorprendentes cantidades de dinero a cambio de completar desafíos planteados por otros miembros de la comunidad.

La compañía presentó el proyecto a través de sus redes sociales con un mensaje llamativo: "Paga a cualquiera por hacer lo que sea. Crea y completa recompensas para cualquier tarea y aprovecha el poder de las personas y el dinero en todo el mundo. El mundo está al alcance de tus manos".

El procedimiento es sencillo. El usuario coloca el reto en la plataforma y deposita el dinero de la recompensa en un fondo de garantía de Pump.fun. La propia web actúa como juez, revisando las pruebas y comprobando si cumplen los requisitos.

Si la plataforma logra verificarlo, entonces liberan el dinero automáticamente. En cualquier caso, las misiones o bounties tienen una fecha de expiración fija, una lista de entregables exactos y un pozo de dinero visible para todos.

Retos virales y peligrosos

La iniciativa no ha tardado en revolucionar las redes, con muchas personas señalándolo como una versión real de la serie El Juego del Calamar debido a la amplia variedad de peticiones planteadas por los usuarios, algunas llegando a ser algo extremas.

Algunos de los bounties más extraños que se pueden ver en la plataforma son entrevistar a un familiar del joven asesinado Henry Nowak, organizar un concurso de traseros o tatuarse el nombre de una criptomoneda en la frente.

Las recompensas se mueven en unas cuantías que van desde unos cientos de dólares hasta los 23.672 dólares (20.512 €). Eso sí, la propia Pump.fun ha eliminado algunos retos por considerarlos peligrosos como tirarse en paracaídas en un partido del Mundial a cambio de 56.971 dólares (49.366,51 €).

Sin embargo, esta iniciativa de Pump.fun tiene 'trampa'. La plataforma aprovecha la necesidad de muchas personas en todo el mundo para generar contenido hiper-viral que suba el precio de las memecoin creadas por los propios usuarios en cuestión de segundos y a un costo mínimo.

Los bounties en Internet

Lo cierto es que estos bounties de Pump.fun no es un concepto nuevo en Internet. Históricamente estas recompensas nacieron en los años 90 en el sector del software y la ciberseguridad, inspirados en los carteles de búsqueda del Viejo Oeste.

El concepto original era colaborativo y técnico: grandes empresas como Netscape, y más tarde Google o Facebook, lanzaban convocatorias abiertas de 'Bug Bounties' para incentivar a hackers y programadores independientes a encontrar fallas de seguridad en sus códigos a cambio de un pago.

Con la llegada de los blockchain y las comunidades Web3, el modelo se expandió hacia los crypto bounties, donde proyectos descentralizados recompensaban tareas comunitarias, traducciones o desarrollo de funciones.

No obstante, con el contexto actual de las memecoins, el formato ha cambiado de forma radical.

De ser una herramienta de seguridad digital, se ha transformado en un mercado abierto de incentivos económicos donde se financian desde simples campañas de marketing en redes hasta retos físicos, virales y extremos en el mundo real.