La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. Europa Press

Sociedad

Ya es oficial: el trabajador puede elegir 1 día retribuido por mudanza de vivienda habitual, pero debe ser siempre laborable

De acuerdo con el Estatuto de los Trabajadores, los empleados tienen derecho a tomarse un día libre retribuido para su cambio de vivienda habitual.

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Las claves

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El trabajador tiene derecho a un día retribuido por mudanza de su vivienda habitual, siempre que sea laborable.

Este permiso está recogido en el Estatuto de los Trabajadores y no puede descontarse del salario ni recuperarse después.

Algunos convenios colectivos pueden ampliar el permiso a dos o más días, especialmente si la mudanza implica cambio de localidad.

Para acceder al permiso, es necesario avisar a la empresa con antelación y justificar el traslado con documentación oficial.

Mudarse de casa es uno de esos procesos que, aunque ilusionantes, suelen venir acompañados de estrés, cajas, papeleo y una larga lista de gestiones.

Precisamente por eso, la legislación laboral española reconoce el derecho de los trabajadores a disponer de tiempo para afrontar ese cambio sin perder salario.

Y es un derecho que los trabajadores tienen vigente: cualquier empleado puede solicitar un día de permiso retribuido por cambio de vivienda habitual, aunque ese plazo pueda ampliarse si así lo establece el convenio colectivo.

La base legal de este derecho se encuentra en el Estatuto de los Trabajadores, concretamente en el artículo 37.3.c.

En dicha normativa se establece que "la persona trabajadora, previo aviso y justificación, podrá ausentarse del trabajo, con derecho a remuneración" y señalando el "traslado del domicilio habitual" como uno de esos motivos.

Es decir, el Estatuto garantiza como mínimo una jornada libre remunerada para realizar la mudanza. Por tanto, este permiso retribuido significa que la empresa no puede descontar ese día del salario ni exigir que se recupere más adelante.

Se trata de una ausencia plenamente justificada y reconocida por la legislación, igual que sucede con otros permisos laborales vinculados a circunstancias personales o familiares.

Ahora bien, aunque la ley fija un día como mínimo obligatorio, este derecho puede ser mejorado mediante convenio colectivo.

De hecho, muchos convenios sectoriales o de empresa amplían este permiso a dos o incluso tres días, especialmente cuando la mudanza implica un traslado a otra localidad o provincia.

En estos casos, el trabajador puede disponer de más margen para organizar el cambio de domicilio sin afectar a su jornada laboral.

Por eso, antes de solicitar este permiso, conviene revisar el convenio colectivo aplicable, ya que puede contemplar condiciones más beneficiosas que las recogidas en el Estatuto.

La normativa laboral establece unos mínimos, pero los convenios pueden ampliar esos derechos para adaptarlos a las necesidades de cada sector.

Eso sí, para disfrutar de este día libre existen ciertos requisitos. El primero es avisar previamente a la empresa. Aunque el Estatuto no fija un plazo concreto, lo habitual es comunicarlo con suficiente antelación, y muchos convenios establecen un margen orientativo de 15 días.

Este aviso es fundamental para que la empresa pueda reorganizar el trabajo y gestionar la ausencia.

El segundo requisito es justificar la mudanza. La empresa puede solicitar documentación que acredite el traslado del domicilio habitual, como un certificado de empadronamiento, el contrato de alquiler o compraventa, o incluso la factura de la empresa de mudanzas.

La finalidad es demostrar que efectivamente se ha producido un cambio de residencia principal.

Además, la ley deja claro que este permiso solo se concede por traslado del domicilio habitual. Por tanto, no se aplica a segundas residencias, viviendas vacacionales ni cambios temporales motivados por reformas.

El derecho está pensado exclusivamente para facilitar el cambio de la vivienda donde reside de manera habitual el trabajador.

Otro aspecto importante es el momento en el que puede disfrutarse el permiso. La interpretación jurídica establece que ese día debe utilizarse coincidiendo con la mudanza y, además, debe ser laborable.

Esto significa que si el traslado se realiza en fin de semana y el empleado no trabaja esos días, no podrá pedir el lunes libre en compensación. El permiso tiene como finalidad permitir la mudanza durante una jornada de trabajo, no generar días adicionales de descanso.

Un apoyo legal que busca facilitar uno de los momentos más complejos de la vida cotidiana sin perjudicar económicamente al trabajador.