El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Europa Press

Sociedad

Bélgica castiga a España: continúa el embargo de 482 millones de euros por el impago a las empresas renovables

Los inversores internacionales reclaman que España pague las indemnizaciones por los impagos de las primas a las compañías renovables.

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Las claves

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Bélgica mantiene el embargo de 482 millones de euros a España por impagos a empresas renovables, afectando a la empresa pública Enaire.

El conflicto surge tras los recortes retroactivos a las primas a las renovables decididos por los gobiernos de Zapatero y Rajoy.

La justicia belga considera legítimo el embargo para garantizar la compensación a los acreedores afectados.

Otros países, como Estados Unidos y Japón, también han autorizado embargos sobre bienes españoles por impagos similares en el sector renovable.

Los tribunales belgas embargaron en enero de este año 482 millones a España, en concreto a la empresa pública Enaire, por los impagos a empresas renovables. A día de hoy, el bloqueo continúa por la negativa del Gobierno a pagar la compensación de 29 millones fijada por la Corte de Arbitraje Internacional.

Este conflicto se debe a que los fondos de inversión de instalaciones renovables están en pie de guerra con España desde hace varios años. La causa es que el Ejecutivo español decidió recortar con carácter retroactivo las primas a las renovables que aplicaron los Gobiernos de Zapatero y Rajoy.

En consecuencia, la sociedad maltesa Operafund emprendió acciones para asegurar el pago por otras vías y recurriendo a distintos tribunales con el objetivo de embargar bienes y créditos del Estado hasta conseguir el dictamen final.

Reclaman el pago de la indemnización por los impagos

Presentó una demanda ante los tribunales belgas solicitando la intervención de los pagos de Eurocontrol, con sede en este país, al proveedor estatal español de servicios de control aéreo, Enaire, cuya sede y cuentas operativas se encuentran bajo jurisdicción belga.

Es decir, la tasa que pagan los vuelos internacionales al pasar por España se quedarían en manos de Eurocontrol, organismo europeo de navegación aérea, en vez de ser transferida a Enaire.

La justicia dio luz verde a esta demanda porque considera legítimo el embargo para garantizar la compensación de los acreedores afectados por el impago. Por lo tanto, se neutralizaron 482,4 millones de euros de forma completamente legal.

Este conflicto entre los inversores internacionales y el Gobierno español no es el primero ni será el último. Recientemente, el Tribunal del Distrito de Columbia (Estados Unidos) ha autorizado avanzar en el embargo de bienes de España por un importe cercano a los 93 millones de euros.

El motivo de la sentencia desfavorable es que considera que España no ha cumplido con el pago de la indemnización que se le había interpuesto en un arbitraje internacional, al igual que ha ocurrido con Operafund y los tribunales belgas.

Además, la compañía japonesa Eurus Energy, filial del grupo Toyota, también inició un procedimiento similar que terminó en un embargo de 207 millones de euros. Varios frentes abiertos que impactan directamente en las arcas del Estado español.