China expande su influencia en África: construye puertos para controlar el comercio y ampliar su presencia militar

China expande su influencia en África: construye puertos para controlar el comercio y ampliar su presencia militar Europa Press

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China expande su influencia en África: construye puertos para controlar el comercio y ampliar su presencia militar

El gigante asiático busca expandirse y ya está presente en un tercio del desarrollo de los puertos de África.

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Las claves

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China invierte en la construcción y gestión de puertos estratégicos en África, como el de Doraleh en Yibuti, combinando intereses comerciales y militares.

Empresas chinas participan en más de un tercio de los proyectos portuarios africanos, controlando fases clave como financiación, construcción y operación.

Varios puertos africanos financiados por China presentan características de "doble uso", permitiendo su adaptación para fines militares y presencia naval china.

Esta expansión portuaria refuerza la influencia geopolítica y comercial de China en puntos críticos del comercio global, como el estrecho de Bab-el Mandeb.

Después de recorrer kilómetros de mar a través del mar Rojo, un barco carguero con petróleo llega al Puerto de Doraleh en Yibuti. El sol deslumbra los colores azul, verde y blanco de su bandera mientras los trabajadores reciben la carga.

Sin embargo, entre las tareas y labores del transporte, no salta fácilmente a la vista que partes del puerto como los pórticos del muelle, la maquinaria del patio o los hangares de almacenamiento muestran un Made in China.

Precisamente el fabricante del puerto no ha sido una empresa local, más bien empresas del gigante asiático como China Merchants Port Holdings o China State Construction Engineering Corporation. Y eso no es todo.

A pocos minutos se encuentra la primera base militar de Pekín en África. ¿Es coincidencia que todo esto ocurra en el estrecho de Bab-el Mandeb? En un lugar tan clave y por donde circula entre el 12% y 20% del comercio global... nada es un accidente.

Pero el Puerto de Doraleh no es un oasis en el desierto. Es solo uno de los muchos puertos en los que invierte China, expandiendo su control geopolítico y expandiendo su presencia en África, al que ven como su 'mina de oro'.

China se asienta en África

La expansión de China en África avanza a través de una estrategia que combina inversión, infraestructura y proyección geopolítica.

En el centro de este despliegue se encuentran los puertos marítimos, piezas clave de una red que, según analistas, no solo busca facilitar el comercio internacional, sino también reforzar la capacidad de influencia y potencial proyección militar de Pekín en el continente.

De acuerdo con el Africa Center for Strategic Studies, empresas chinas están presentes en más de un tercio de todos los proyectos portuarios en África.

En numerosos casos, estas compañías participan en todas las fases del desarrollo: financiación, construcción y operación, llegando incluso a compartir la propiedad o a controlar completamente la gestión de infraestructuras estratégicas.

En el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), China ha financiado, construido o participado en la gestión de aproximadamente 78 puertos comerciales en África.

Para expertos en geoestrategia, estos enclaves no son simples infraestructuras logísticas, sino puntos clave del comercio global. "Los puertos africanos importan a China por una razón sencilla: están en los puntos de estrangulamiento del comercio", explicaba la analista Irina Tuskerman en ADF Magazine.

En ellos se canaliza gran parte de las importaciones y exportaciones del continente, lo que permite influir en el flujo de mercancías, su almacenamiento y su distribución.

Sin embargo, el debate más sensible gira en torno a la posible dimensión militar de estas instalaciones. Diversos estudios señalan que al menos siete puertos respaldados por China presentan características técnicas compatibles con el uso naval militar.

Según el investigador Paul Nantulya, infraestructuras como la de Luanda (Angola), Walvis Bay (Namibia) o Victoria (Seychelles) podrían albergar buques de guerra chinos, incluidos destructores y corbetas.

Incluso el puerto keniano de Mombasa contaría con muelles capaces de recibir embarcaciones militares de gran tamaño.

Esta capacidad dual civil y militar no es casual. Un informe del Royal United Services Institute apunta a que muchos de estos puertos se diseñan bajo especificaciones de "doble uso", lo que permite adaptarlos a fines militares en caso necesario.

Oficialmente, se trata de infraestructuras comerciales, pero su profundidad, capacidad de carga y diseño logístico facilitan una posible reconversión estratégica.

El Puerto de Doraleh es un claro ejemplo de ello. Inaugurado con participación china en 2017, se encuentra a escasos minutos de una base militar china. Desde allí, la Marina china tiene acceso al estrecho de Bab-el Mandeb, por donde circula entre el 12% y 20% del comercio global.

La proximidad entre puerto civil y base militar ha sido interpretada como un ejemplo claro de la integración entre intereses comerciales y de defensa. De hecho, la presencia china en puertos africanos también se ha transformado en visitas de buques militares.

Según el Africa Center, embarcaciones de la Armada china han usado instalaciones de países como Nigeria, Sudáfrica, Tanzania o Yibuti en múltiples ocasiones, reforzando la percepción de una presencia naval cada vez más activa en el continente.

Desde Pekín, la estrategia se enmarca en una visión más amplia de proyección global.

Documentos oficiales ya señalaban en 2019 la necesidad de desarrollar "infraestructuras logísticas en el extranjero" para apoyar operaciones en mares lejanos, en un giro hacia capacidades de despliegue global.

Analistas internacionales advierten que la combinación de inversión, infraestructura crítica y presencia naval podría redefinir el equilibrio geopolítico en África. Sin embargo, China insiste en el carácter comercial de sus proyectos.

Pero la línea que separa lo económico de lo estratégico es cada vez más difusa. En ese espacio intermedio, los puertos africanos se han convertido en activos de alto valor en la creciente competencia global por la influencia marítima.