Peter Magyar, líder de Tisza y ganador de las elecciones parlamentarias.

Peter Magyar, líder de Tisza y ganador de las elecciones parlamentarias.

Sociedad

Hungría cambia de aliados: se aleja de Rusia y EEUU y pone rumbo a los 18.000 M de fondos europeos de la UE

La contundente victoria de Magyar, que controlará más de dos tercios del Parlamento, se traduce en un claro acercamiento a la Unión Europea.

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Las claves

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Péter Magyar, conservador y exmiembro del partido de Orbán, será el nuevo primer ministro de Hungría tras una victoria aplastante en las elecciones.

El cambio de gobierno podría desbloquear 18.000 millones de euros en fondos europeos, congelados por la UE por incumplimiento del Estado de derecho.

La victoria de Magyar supone un alejamiento de Hungría respecto a Rusia y a la política de Viktor Orbán, y una apuesta por mejorar las relaciones con la Unión Europea.

Magyar, cercano al Partido Popular Europeo, busca restaurar la senda liberal y negociar con Bruselas tras años de políticas autoritarias y alianzas con autocracias.

"Doloroso". Así ha resumido Víktor Orban el resultado de los comicios en Hungría. Los casi 10 millones de habitantes han dicho adiós, tras 16 años consecutivos de mandato -además de los cuatro primeros-, al ultraconservador y eurófobo líder del partido Fidesz, que ha perdido las elecciones parlamentarias de forma abrumadora.

El nuevo primer ministro de Hungría va a ser Péter Magyar, eurodiputado conservador y candidato principal de Tisza que perteneció en el pasado al partido de Orban y que acaba de dar un golpe en el tablero político del país con unos resultados excepcionales: 138 de los 199 escaños, más de dos tercios de la Cámara.

Esta sacudida va mucho más allá de las fronteras de Hungría. En primer lugar, supone la recuperación de la confianza de la Unión Europea e, incluso, la posibilidad de que el espacio comunitario desbloquee 18.000 millones de euros de fondos comunitarios para Hungría.

Adiós a Putin

Hasta ahora, como el Ejecutivo de Orban no ha cumplido durante años las condiciones del Estado de derecho de la Comisión Europea, entre las que destaca el poder judicial y las medidas anticorrupción, el órgano dirigido por Úrsula Von der Leyen ha congelado millones de euros que iban a ir dirigidos a Budapest.

De hecho, debido al incumplimiento de la legislación migratoria de la UE, Hungría está siendo multada con 1 millón de euros diarios que se deducen de los fondos europeos, tal y como explica el Centro Europeo de Análisis Político (CEPA).

Sin embargo, el nuevo liderazgo de Magyar no supone que cambie toda la relación con Bruselas de la noche a la mañana. El proceso de renovación de las instituciones nacionales será lento, mientras que la UE no espera: el plazo para cumplir con los requisitos europeos y percibir el dinero culmina en agosto.

El autócrata Viktor Orban, que parecía invencible, había tejido durante décadas una sólida alianza con la Federación Rusa de Putin. De hecho, Hungría tiene una gran dependencia energética de Moscú y se ha mostrado contrario a que los Veintisiete brinden apoyo a Ucrania.

Caballo de Troya de Rusia en la UE

Además, en la campaña electoral de los comicios trascendió a la opinión pública que el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, había prometido a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, que le desvelaría cualquier información relevante que se tome en el seno de la Unión Europea.

En cuanto a Estados Unidos, el todavía primer ministro mantiene una gran relación con la actual Administración americana. De hecho, el vicepresidente Vance acudió a Budapest durante la campaña electoral para pedir el voto por el líder europeo más cercano a los postulados de Donald Trump.

Magyar, afín al Partido Popular Europeo, ya ha dejado claro durante la campaña que va a negociar con las instituciones europeas y que quiere recuperar la senda liberal en su nación tras varios años de movimientos autoritarios y de aproximación a autocracias como Rusia o China; o a países con pulsiones iliberales como el actual Estados Unidos.