El presidente de Francia, Emmanuel Macron.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron. Europa Press

Sociedad

Francia cambia de estrategia: gana 12.800 M€ vendiendo 129 toneladas de oro en EEUU y guarda su reserva en París

El banco central francés se desprendió de 129 toneladas de oro en Nueva York, llevándose un gran beneficio en su intención de mover sus reservas a Francia.

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Las claves

Francia vendió 129 toneladas de oro en EE.UU. y compró lingotes nuevos en Europa, obteniendo 12.800 millones de euros de beneficio.

La Banque de France trasladó todas sus reservas de oro a París, reforzando la soberanía y el control directo sobre estos activos.

La operación permitió actualizar las reservas a estándares internacionales modernos, mejorando la calidad y liquidez del oro francés.

Francia mantiene 2.437 toneladas de oro, siendo el cuarto país con mayores reservas del mundo, mientras continúa modernizando el resto de sus lingotes.

Francia ha dado un golpe maestro en la gestión de sus reservas de oro.

Entre julio de 2025 y enero de 2026, la Banque de France trasladó 129 toneladas de oro desde la Reserva Federal de Nueva York hasta sus propias bóvedas en París.

Sin embargo, no se trató simplemente de un traslado físico: el banco central francés aprovechó la operación para vender las barras en Estados Unidos y comprar oro nuevo de alta calidad en Europa.

Esta maniobra, que representa aproximadamente el 5% del total de las reservas de Francia, forma parte de un plan estratégico más amplio para actualizar sus activos a los estándares internacionales actuales.

Según François Villeroy de Galhau, gobernador de la Banque de France, el objetivo era reemplazar barras antiguas y "no estándar" por lingotes que cumplieran con la normativa moderna, mejorando tanto la calidad como la liquidez de las reservas.

En cifras totales, Francia posee actualmente 2.437 toneladas de oro, consolidándose como el cuarto país con mayores reservas del mundo, por detrás de Estados Unidos, Alemania e Italia.

Todas estas reservas están ahora almacenadas en el subterráneo seguro de La Souterraine, en París, mientras que 134 toneladas adicionales todavía están pendientes de actualización, un proceso que se espera completar para 2028.

La operación consistió en 26 transacciones, combinando ventas y recompras que permitieron al banco central no solo repatriar el oro, sino también obtener un beneficio económico significativo: 12.800 millones de dólares.

Esta ganancia se sumó a un balance financiero que pasó de una pérdida de 7.700 millones de euros en 2024 a un beneficio neto de 8.100 millones en 2025, reflejando la importancia de la estrategia.

El traslado de oro a Francia también responde a un interés por reforzar la soberanía y el control directo de los activos.

Este movimiento recuerda la histórica operación "Vide-Gousset" de los años 60, cuando el presidente Charles de Gaulle repatrió más de 3.300 toneladas de oro desde Nueva York y Londres ante el temor de que las políticas financieras estadounidenses afectaran el valor del metal.

Francia no es un caso aislado: otros bancos centrales, como los de Alemania e India, también han acelerado la repatriación de sus reservas, buscando seguridad y mayor control sobre sus activos.

Alemania, con cerca de 37% de su oro almacenado en EEUU, ha considerado trasladarlo a su territorio ante la percepción de riesgos políticos, mientras que India ha repatriado más de 274 toneladas desde marzo de 2023.

El contexto económico favoreció la maniobra francesa: los precios del oro alcanzaron niveles récord en los últimos años, con máximos históricos en 2020 y nuevas subidas en 2024-2025, impulsados por inflación alta, incertidumbre geopolítica y volatilidad del dólar.

Este escenario permitió a Francia vender a precios óptimos y recomprar lingotes modernos con ventaja estratégica.

Con esta operación, Francia combina seguridad, modernización y rendimiento financiero, estableciendo un modelo que otros países podrían seguir.

La repatriación de reservas y la actualización de lingotes no solo protege el patrimonio nacional, sino que también refuerza la posición de París como centro estratégico de oro en Europa.