La sede de la Comisión Europea en Bruselas

La sede de la Comisión Europea en Bruselas Mauro Bottaro/CE

Sociedad

Bruselas marca las normas: reclama a los países miembros bajar impuestos y dar ayudas a los hogares vulnerables

La Comisión Europea ha instado a los Estados miembros a conceder ayudas de emergencia y bajar los impuestos de la electricidad por la guerra de Irán.

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Las claves

La Comisión Europea pide a los países miembros reducir impuestos sobre la electricidad y conceder ayudas de emergencia a los hogares vulnerables ante el alza de precios energéticos.

El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado un aumento del precio del petróleo, superando los 150 euros el barril y generando inestabilidad en los mercados energéticos.

El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, advierte que Europa sigue siendo vulnerable a la volatilidad de los combustibles fósiles y urge a acelerar la transición energética.

Bruselas destaca la necesidad de reforzar las redes eléctricas, facilitar el acceso a tarifas más bajas y permitir a los consumidores producir y compartir energía limpia.

La situación en Oriente Próximo ha llenado de incertidumbre al mundo entero. Las fatídicas consecuencias de la guerra han dejado una marca en el contexto geopolítico.

Con el cierre del estrecho de Ormuz el precio de la energía ha dado un repunte importante: el petróleo ha alcanzado hasta más de 150 euros el barril, un alza cercana al 40% debido a la inestabilidad.

Por ello, la Comisión Europea instó a los Estados miembros a conceder ayudas de emergencia a los hogares vulnerables, reducir los impuestos sobre la electricidad y a aplicar medidas de corte de suministro por dicho repunte en la energía.

Medidas inmediatas

El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, en un debate en la sesión plenaria del Parlamento Europeo en Bruselas advirtió que Europa sigue expuesta a una volatilidad de los combustibles fósiles, en un contexto marcado por nuevas tensiones internacionales.

"Si no aprendemos, estamos condenados a repetir nuestros errores del pasado, década tras década, crisis tras crisis", subrayó el comisario en unas declaraciones recogidas por Europa Press, explicando que la situación actual puede poner de manifiesto la dependencia energética del bloque.

Lo cierto es que hablando de energía de los países europeos, según los datos de Eurostat en el 2024, al menos 21 fueron importadores netos y tan solo 13 exportadores netos.

También, como confirmó en su momento la misma Comisión Europea, los principales proveedores de la Unión Europea son Noruega y Estados Unidos, con lo cual el bloque no es dependiente de la energía que pasa por el estrecho de Ormuz.

Después de la guerra de Ucrania en 2022, el bloque europeo decidió diversificar sus opciones, ya que el gas llegó a costar hasta 300 euros megavatio hora, según el mercado de futuros TTF de Ámsterdam, por la competencia entre países miembros.

A pesar de haber decidido cambiar su estrategia para no repetir errores del pasado, el impacto de Irán se ha hecho notar en los Estados miembros y seguirán estando vigentes tiempo después del final de la guerra.

Por ello, Jorgensen incidió en la necesidad de adoptar medidas inmediatas para proteger a los consumidores más vulnerables y contener el impacto de las facturas energéticas. Para ello, señaló que hay que reducir los "impuestos especiales sobre la electricidad", recurriendo a "salvaguardas para evitar desconexiones".

"El primer componente de los precios son las tasas y los impuestos, y tenemos que bajar los tipos de impuestos en la electricidad. Son los Estados miembros los que tienen que asegurarse de que hay una imposición menor en la electricidad a la de los combustibles fósiles", señaló Jorgensen.

Aprovechó también para recordar que hay herramientas ya disponibles en la legislación europea que permiten facilitar el acceso a tarifas más bajas y dar mayor elección a los consumidores.

De esta manera, el comisario estableció que "debemos permitir que los consumidores cambien a contratos más baratos, que utilicen energía con más flexibilidad y empoderarlos para que puedan producir y compartir su propia energía limpia".

Finalmente, Jorgensen hizo énfasis en que la respuesta europea debe residir en acelerar la transición energética, reforzar las redes eléctricas y, en general, avanzar hacia una mayor electrificación del sistema. Buscando con todo eso "construir una verdadera unión energética".