Romualdo González, agricultor de pistachos.

Romualdo González, agricultor de pistachos. YouTube (@GermanAgrolife)

Sociedad

Romualdo dejó la hostelería tras 14 años y se convirtió en agricultor de pistachos: factura 18.000 euros al año

El agricultor contó cómo pasó de la hostelería y la construcción al cultivo de pistachos, un mundo muy técnico y que ha experimentado un 'boom'.

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Las claves

Romualdo González dejó la hostelería tras 14 años y, tras una mala experiencia laboral en Suiza, decidió regresar a su pueblo en Granada para dedicarse a la agricultura.

Fundó Terruza Pistachos, empresa con la que ha conseguido facturar hasta 18.000 euros anuales y consolidar una marca propia en el sector del pistacho.

La rentabilidad del pistacho llegó tras varios años de trabajo, superando dificultades como la burocracia y la inversión inicial, y ahora obtiene hasta 3.000 euros por hectárea.

Romualdo destaca el potencial del pistacho en España gracias al clima, y su experiencia demuestra que es posible emprender y tener éxito en el sector agrícola.

Romualdo González es un agricultor granadino que se dedica al cultivo de pistachos en España. No obstante, no siempre se dedicó a este mundo. Antes estuvo 14 años en el sector de la hostelería y también en la construcción.

Lo que lo llevó a los campos de pistacho realmente fue una mala experiencia laboral en Suiza que le hizo regresar a su pueblo y dedicarse al emprendimiento.

Ahora, González ha creado Terruza Pistachos, un negocio donde ha logrado facturar hasta 3.000 euros por hectárea, es decir, 18.000 euros en 2025, según expresó en el pódcast Germán Agrolife.

13 años de Terruza Pistachos

González es de Benamaurel, Granada; un pequeño pueblo donde solo hay campo, en palabras del agricultor: "La gente se iba del pueblo porque allí no había con qué".

Así, el granadino acabó yéndose a Levante, donde trabajó durante 14 años en la hostelería. También trabajó como jardinero por 5 años, como albañil y como encofrador, hasta que llegó una "crisis" y González decidió buscar otro rumbo en su vida.

"Decidí que me iba al extranjero y estuve estudiando alemán", señaló, de esta manera llegó a Suiza, pero su estancia fue bastante breve por algo que describió como una "mala experiencia".

Lo cierto es que al verse sin trabajo volvió a Benamaurel a emprender y después de mucha investigación decidió que el pistacho iba a ser su futuro.

Consiguió comprar unas tierras por "3.000 y pico euros, para probar, tampoco quería invertir mucho dinero porque no sabía cómo iba a salir", recordó y expresó que compró una parcela de 6.700 metros cuadrados donde caben 157 árboles.

Incluso en un principio, González llevaba su negocio solo y se dedicó a vender pistachos en los pueblos contiguos bajo su propia marca personal, hasta que, decidió crear una Sociedad y expandirse.

Con ello, 13 años después con su empresa Terruza Pistachos consolidada, ya tiene su propia finca y ha logrado crear una marca y ganar premios por sus cultivos.

"Yo he sacado pistacho desde el año tres o el año cuatro, lo que pasa es que nosotros para que nos salga más rentable lo hemos comercializado nosotros y lo hemos procesado", reveló el agricultor.

Romualdo dejó la hostelería tras 14 años y se convirtió en agricultor de pistachos: factura 18.000 euros al año

Así, agregó que en la parte económica el 2025 fue el año 'boom' del pistacho, "yo creo que todo el que ha tenido pistacho está contento porque ha sido el año del pistacho", expresó.

De esta forma, reveló que de promedio en este negocio se consigue producir "3.500, 4.000 euros por hectárea", pero recalcó que "el año pasado habrán salido unos 18.000 euros, yo estoy contento".

Claro, lo cierto es que estos árboles que le dieron este beneficio "pueden tener 10 años", con lo cual, en el momento en que se consigue sacar rentabilidad, se consiguen buenas ganancias.

Llegar hasta allí no fue fácil para el agricultor, destacó que en el mundo de la agricultura hay mucha burocracia y que "yo creo que para montar un vivero (el paso previo a dedicarse al pistacho) estuve dos años paralizado esperando los papeles".

Además, también destacó que para crear su propia Sociedad Agraria de Transformación (SAT), para procesar su propia cosecha, tuvo que enfrentarse a más burocracia: "Es una inversión muy grande la que hemos hecho y mucho tiempo, esto es difícil, burocracia y papeles".

No obstante, destacó que el pistacho en España tiene mucho potencial frente a otros competidores gracias al clima en un creciente mercado global de este producto.

Así, el hombre de los mil empleos consiguió crear su propio negocio, después de haberse formado en el mundo del pistacho que es de una complejidad destacable, haber invertido en el campo poco a poco y, por supuesto, haber apostado por expandirse una vez consolidado su negocio.