Imagen de Martín y una imagen generada por IA de un grupo de albañiles.

Imagen de Martín y una imagen generada por IA de un grupo de albañiles. Gemini

Sociedad

Martín, albañil colombiano en España: "En la construcción gano 60 euros diarios y me alcanza para vivir"

El trabajador habló de su rutina diaria y sus tareas en la construcción, recalcando que "el trabajo aquí es relativo, puede haber como que no".

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Las claves

Martín, un albañil colombiano en España, gana 60 euros diarios trabajando en la construcción y afirma que le alcanza para vivir de forma tranquila en un pueblo de Toledo.

El sector de la construcción en España enfrenta falta de relevo generacional y escasez de mano de obra cualificada, lo que ha dado protagonismo a los trabajadores inmigrantes.

Se estima que en 2025, el 26% de los trabajadores de la construcción en España serán de nacionalidad extranjera, frente al 16% registrado seis años atrás.

La presencia de inmigrantes ha sido clave para mantener la producción en la construcción, aunque muchos enfrentan condiciones laborales más exigentes y precarias que la media del sector.

El sector de la construcción atraviesa una etapa compleja. La situación es el resultado de la 'tormenta perfecta': las constantes trabas burocráticas para edificar, el impacto de la inflación en los precios de los inmiebles y una importante falta de relevo generacional

Con este escenario, la mano de obra extranjera se ha convertido en una pieza fundamental. Muchos migrantes ven en las condiciones laborales de la construcción, una oportunidad para progresar a nivel económico y lograr una estabilidad a largo plazo en España. 

Así hay casos como el de Martín, originario de Colombia que reside en Camarena (Toledo) y se desplaza diariamente a Madrid para trabajar en la obra. Martín ha decidido dar visibilidad a su día a día a través de su canal de YouTube (@La Blue Kombi).

Inmigrantes albañiles

El sector de la construcción en España ha sido históricamente uno de los motores del empleo y del crecimiento económico.

Tras la crisis del 2008 y el posterior desplome del mercado inmobiliario, el sector atravesó una larga etapa de ajuste. Sin embargo, en los últimos años ha experimentado una recuperación sostenida impulsada por la rehabilitación urbana, la obra pública y la demanda de vivienda.

A pesar de su importancia estratégica, las empresas constructoras enfrentan un problema estructural: la falta de mano de obra cualificada y la escasa incorporación de jóvenes al oficio, lo que ha dejado vacantes en numerosos oficios tradicionales.

En este contexto, la población inmigrante ha asumido un papel decisivo. Miles de trabajadores procedentes de América Latina, África y Europa del Este han encontrado en la construcción una vía de acceso al mercado laboral español.

Un caso así es el de Martín, un inmigrante colombiano que llegó a residir en Camarena, un pueblo de Castilla-La Mancha, junto a su familia mientras trabaja en Madrid.

"Ahora mismo estoy trabajando en una obra", afirmaba Martín. "Un amigo me ayudó a entrar y estamos dándole".

"El tema del trabajo aquí es relativo, puede haber como que no. Vamos dándole. Aquí nos pagan por día, gano unos 60 euros diarios en la construcción. Me alcanza", aseguraba el trabajador de origen colombiano.

De hecho, mostraba lo contento que está viviendo en un pueblo: "La vida aquí es muy tranquila. En Madrid hay mucho más movimiento. Es más tranquila la vida. La gente es muy amable y sociable. Para mis niñas es mucho más tranquilo, pueden salir a caminar a la plaza".

Su incorporación ha permitido cubrir puestos que muchos nacionales han abandonado o para los que ya no hay relevo generacional, como albañiles, encofradores, peones o yeseros.

Se estima que en 2025, aproximadamente el 26% de los trabajadores de la construcción son de nacionalidad extranjera, suponiendo un incremento frente al 16% de lo que se registraba hace seis años.

La presencia de inmigrantes no solo ha contribuido a mantener el ritmo de producción del sector, sino que también ha aportado diversidad cultural y nuevas dinámicas laborales en los equipos de obra.

Aun así, la integración de los trabajadores inmigrantes en la construcción no está exenta de retos. Muchos desempeñan tareas duras en condiciones exigentes y, en ocasiones, con mayor precariedad laboral que la media del sector.

En definitiva, los inmigrantes han pasado de ser una solución coyuntural a convertirse en un componente estructural imprescindible para el futuro de la construcción en España.