Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Christophie Petit Tesson EFE

Sociedad

La Unión Europea advierte a España: urge más vigilancia en fronteras y deportaciones en rutas migratorias clave

Bruselas insta a España a reforzar tecnología fronteriza y agilizar deportaciones ante el aumento de vulnerabilidades en rutas migratorias clave.

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Las claves

La Unión Europea urge a España a reforzar la vigilancia en sus fronteras y mejorar la eficacia de las deportaciones, especialmente en rutas migratorias clave.

El informe Schengen Barometer+ destaca vulnerabilidades en los puntos de entrada marítimos y mediterráneos y recomienda el uso de tecnología avanzada como drones y sistemas digitales.

Bruselas señala la baja tasa de deportaciones efectivas en España y sugiere una mayor cooperación con terceros países y la implantación de un sistema europeo común de retornos.

Se aboga por incorporar inteligencia artificial y análisis predictivo en el control fronterizo, junto con estrategias de colaboración con países de origen y tránsito de migrantes.

La Unión Europea ha lanzado una advertencia clara a España para intensificar su vigilancia en las fronteras. Este aviso también pretende ser una mejora para la eficacia del país en las deportaciones.

La información se sitúa en el marco de una evaluación interna sobre el funcionamiento del espacio Schengen y la gestión de los flujos migratorios irregulares.

El espacio Schengen es un área de libre circulación en Europa. Abarca 29 países en los que se han suprimido los controles en las fronteras interiores, la mayoría de ellos incluidos en la Unión Europea y otros asociados.

El documento, conocido como Schengen Barometer+, subraya que, aunque la migración irregular ha descendido en los últimos meses, aún existen "vulnerabilidades" en puntos críticos de entrada.

Especialmente a través de rutas mediterráneas y marítimas, que exigen una respuesta más robusta por parte de las autoridades españolas y europeas.

Reforzar los controles

El informe comunitario insta a España a consolidar sus capacidades de vigilancia fronteriza utilizando tecnología avanzada y mejorando la coordinación con Frontex, la agencia europea de fronteras.

Este no es vinculante, pero orienta las políticas del Consejo Europeo.

Entre las medidas sugeridas destacan un mayor uso de drones, sensores estacionarios y sistemas digitales que complementen el recientemente implantado sistema automatizado de control fronterizo.

El Entry-Exit System (EES) permite el registro digital de las entradas y salidas de los ciudadanos de terceros países en el espacio Schengen. Este sistema está operativo de forma progresiva desde octubre de 2025 y tiene prevista una puesta en marcha total para abril de 2026.

Además de agilizar los controles y eliminar el sellado manual de pasaportes, permite recopilar datos biométricos que facilitan la detección de migración irregular y mejoran la seguridad interna.

Uno de los aspectos que más preocupan a Bruselas es la tasa comparativamente baja de deportaciones efectivas en España en relación con otros países del espacio Schengen, según señala el propio análisis comunitario.

El informe destaca que, aunque se han emitido numerosas órdenes de salida para personas en situación irregular, el número de deportaciones ejecutadas todavía podría mejorar si se robustecen los mecanismos de cooperación con terceros países para facilitar la readmisión de sus nacionales.

La Unión Europea ha propuesto, además, un enfoque común para los retornos, que incluye procedimientos armonizados y una orden europea de retorno que permitirá a los Estados miembros ejecutar decisiones de deportación dictadas en otros países comunitarios sin empezar un nuevo proceso.

Este marco busca reducir las permanencias irregulares y hacer más eficientes los procesos de retorno.

Una nueva política

Para reforzar la vigilancia fronteriza, las recomendaciones europeas van más allá de la gestión tradicional y abogan por incorporar tecnologías de inteligencia artificial y vigilancia cruzada de datos.

España ha invertido ya recursos significativos en modernizar sus puestos fronterizos, pero la Unión Europea quiere dar un paso más en el uso de sistemas predictivos y análisis de riesgo que anticipen posibles flujos irregulares antes de que se produzcan.

Además, Bruselas insiste en que la gestión de las fronteras no puede limitarse únicamente al control físico, sino que debe incluir cooperación con los países de origen y de tránsito de migrantes, así como estrategias de lucha contra las redes de tráfico de personas.

En definitiva, mientras la Unión Europea impulsa una agenda de control más firme, organizaciones de derechos humanos han advertido sobre los riesgos de que esa política priorice la seguridad por encima de la protección de las personas.

El debate sobre la gestión migratoria en Europa sigue siendo intenso, con opiniones que reclaman un equilibrio entre la necesidad de controlar las fronteras y la obligación de respetar los derechos fundamentales de los migrantes.

Para España, la advertencia de Bruselas llega en un momento delicado en el que la política migratoria es tema central en el debate público y en las relaciones con sus socios europeos.