Una mujer ante un cartel bancario relacionado con hipotecas.

Una mujer ante un cartel bancario relacionado con hipotecas. Efe

Sociedad

De 5.300 hipotecas diarias en 2006 a 2.000 hoy: por esto no tienen ningún sentido hablar de burbuja inmobiliaria

Ricard Garriga, CEO de Trioteca, destaca que "los niveles de crédito y la morosidad descartan cualquier paralelismo con una burbuja”.

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El elevado precio de la vivienda, que no para de subir, ha hecho que se vuelva a hablar de burbuja inmobiliaria. Por ejemplo, y durante 2025, el precio tuvo un incremento interanual del 18%. ¿La principal razón? El fuerte desequilibrio entre oferta y demanda.

Son datos del Anuario 2025 del Centro de Estudios de Trioteca que también recoge un aumento significativo del importe medio de las hipotecas concedidas. El pasado año cerró con un incremento interanual del 21,5%, frente a los 157.750 euros de media en 2024.

“El encarecimiento de la vivienda ha sido evidente, pero ha coincidido con un abaratamiento de la financiación, especialmente en el tipo fijo, lo que ha permitido sostener la actividad”, afirma Ricard Garriga, CEO y cofundador de Trioteca.

Burbuja inmobiliaria

Pese a estos datos, Garriga descarta hablar de burbuja o de dinámica especulativa como la de la crisis de 2008: “Hoy se firman unas 2.000 hipotecas diarias, muy lejos de las más de 5.300 que se firmaban en 2006. Los niveles de crédito y la morosidad, en mínimos históricos, descartan cualquier paralelismo con una burbuja”.

Eso sí, lo que se ha consolidado durante 2025 son las hipotecas de tipo fijo. En solo un año, las hipotecas mixtas han pasado de representar más del 50% del mercado a quedar por debajo del 7%. El 90,48% de las operaciones formalizadas en 2025 fueron a tipo fijo.

“Las familias priorizan estabilidad y previsibilidad. No buscan pagar menos hoy, sino dormir tranquilas durante los próximos 20 o 30 años”, apunta Garriga.

Así, el interés medio anual se situó en el 2,25% TIN para el tipo fijo, con un notable descenso respecto a ejercicios anteriores.

Con todos estos datos, Garriga considera que hablar de burbuja inmobiliaria en España es sinónimo de “no mirar los datos o no querer mirarlos”.

Por eso, no duda en señalar que la situación actual es “poco sostenible”. Eso sí, recuerda que esto sucede por la ley de oferta y la demanda y no por “especulación financiera” o “exceso de crédito”, como pasaba hace 20 años.

“Actualmente se firman exactamente 2.000 hipotecas al día”, apunta Ricard Garriga. “En el año más duro de los últimos 20 años, 2013, se firmaban 792. Y en el pico absoluto de la burbuja, en 2006, se llegaban a firmar 5.326 hipotecas diarias”.

Y concluye: “La burbuja de entonces se infló a más del doble del nivel actual. Mirado con perspectiva, no tiene ningún sentido hablar de burbuja”.