Montaje de Juan Carlos y el estado deplorable de su vivienda.

Montaje de Juan Carlos y el estado deplorable de su vivienda. Telecinco

Sociedad

Juan Carlos, víctima de okupación, tiene la casa destrozada: "Había muebles volando, el gasto es de 30.000€"

El inquilino subarrendó una habitación del piso de Juan Carlos y el resultado fue que una pareja se atrincheró en un cuarto y destrozaron la vivienda.

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Las claves

Juan Carlos, propietario en Valencia, sufre graves destrozos en su vivienda por parte de inquilinos subarrendados, con daños valorados en 30.000 euros.

El conflicto comenzó cuando el inquilino original subarrendó una habitación sin permiso, lo que generó problemas de convivencia y violencia en la comunidad.

Los ocupantes ilegales se niegan a abandonar el inmueble, alegando que siguen pagando la renta al primer inquilino y aprovechando la ley que prohíbe desahucios de personas vulnerables.

Juan Carlos podría verse obligado a vender la casa para afrontar los elevados costes de reparación, mientras los vecinos denuncian molestias y actos violentos.

Cristales rotos, paredes destrozadas, suciedad, quejas de la comunidad de vecinos... Este es el panorama que está afrontando Juan Carlos con sus inquiokupas, que a día de hoy siguen diciendo que se van a quedar en el inmueble. Los gastos por los destrozos alcanzan los 30.000 euros, por lo que el afectado se podría ver obligado a vender el piso.

La historia es compleja. Juan Carlos Lledó puso en alquiler su vivienda en Valencia e, inicialmente, no tuvo ningún problema con el inquilino, que pagaba religiosamente la renta. Sin embargo, este se saltó una cláusula del contrato y subarrendó una de las habitaciones del piso.

Una mujer de Marruecos y un hombre argelino se instalaron en el cuarto, generando múltiples problemas en la vivienda y en la comunidad. De hecho, Juan Carlos explica que los vecinos han denunciado que los inquiokupas son violentos. "Había muebles volando, no había ningún cristal sano, el baño destrozado... El gasto es de 30.000 euros", recalca.

No se quieren ir

En una entrevista con el programa La Mirada Crítica, el afectado ha explicado que el contrato con el anterior arrendatario concluyó en junio de 2025. Sin embargo, cuando abandonó la casa le dijo que había subarrendado una habitación a una pareja que llevaban tiempo sin pagarle.

Así, como los inquiokupas no se marchaban del inmueble, Juan Carlos les cortó la luz, acción que provocó la ira de los usurpadores, que profirieron amenazas contra Juan Carlos.

Y las cumplieron. La casa está totalmente destruida, lo que podría propiciar en que el propietario pase de poner en alquiler un inmueble para poder prejubilarse con tranquilidad a tener que vender la casa porque el coste de las reparaciones se escapa a su presupuesto.

Telecinco, a su vez, se ha puesto en contacto con los okupas, quienes han asegurado que ellos siguen pagando la renta al inquilino y que van a seguir atrincherados en la habitación dado que tienen todas las pertenencias allí.

Prohibición de los desahucios de personas vulnerables

Como suele ocurrir con estos casos, la solución del caso podría eternizarse puesto que existe una ley -que se ha prorrogado en este 2026- que prohíbe el desahucio de personas vulnerables. Condición que aprovechan los inquiokupas en España para encerrarse en una vivienda indefinidamente.

"El problema es que la normativa les permite hacer estas cosas", protesta Juan Carlos, quien se muestra desesperado por la situación y preocupado también por el impacto que está teniendo la actitud de esta pareja en los vecinos y en el barrio.