Un agente realizando un test de alcoholemia a un conductor.

Un agente realizando un test de alcoholemia a un conductor.

La Jungla / Social INCREÍBLE PERO CIERTO

La 'extraña' razón por la que Iván, el gallego abstemio, dio positivo en un control de alcoholemia

En La Jungla. El gel con el que estaban limpiando el alcoholímetro estaba contaminando el aparato y aumentando la tasa.

19 octubre, 2020 01:21

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Desde que llevamos un gel hidroalcohólico siempre encima y nos embadurnamos las manos con los que hay en cada establecimiento al que accedemos, proliferan los chistes sobre esta relación de amor odio que mantenemos con este ungüento salvavidas. Muchos de ellos, por cierto, relacionando su uso con el consumo de alcohol. Seguramente hayan leído o escuchado más de uno. Pues bien, el meme se ha hecho realidad en Asturias.

Ocurrió el pasado 25 de septiembre en la localidad de Tapia de Casariego, pero ha trascendido este viernes. Un lucense salía de la A-8 cuando se encontró con un control rutinario y accedió a hacerse la prueba porque, como relata él mismo en La Voz de Galicia, es abstemio. Sin embargo, la sorpresa (y la tensión) surgió cuando en vez de arrojar un resultado de 0,0 lo hizo de 0,36 y el agente le dijo que sobrepasaba el límite permitido.

"Yo ni siquiera sabía en cuánto estaba el límite porque siempre me da 0,0 y no me preocupo de eso", reconoce Iván P.B., relatando que le dijo al agente "que el aparato debía estar mal porque yo no bebo alcohol. Entonces, muy amable, quizá al verme tan confuso, dijo que no me preocupase, que traería otro alcoholímetro por si aquel estaba averiado".

La culpa es del gel

El agente fue a por el otro aparato, lo desinfectó con un espray hidroalcohólico delante de él e Iván volvió a soplar: 0,04. Mucho menos que la primera vez, pero todavía una medición alejada de lo que tendría que dar una persona que no prueba el alcohol. Fue entonces cuando al hombre, cuya profesión está relacionada con la química, se le encendió la bombilla y sospechó del gel.

Expuso su teoría a la autoridad, explicando la aplicación de gel después de cada conductor estaría contaminando el aparato, y "los agentes, muy prudentes, me dijeron que me fuese y me creyeron". Desde que le ocurrió, Iván se lo cuenta a todos sus amigos para advertirles: "Para quien ha bebido alcohol no es fácil detectar si el aparato sube de más por efecto del gel hidroalcohólico, que quizá no debería emplearse para ese fin".