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La absurda crítica a 'Toy Story 4' por antifeminista: "La heroína se enamora, no hay feminismo"

En La Jungla. La escritora Stella Duffy argumenta que la protagonista no es realmente feminista y que en la película faltan juguetes negros.

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La semana pasada veía la luz Toy Story 4, el broche de oro a la famosísima saga de Pixar. Dice adiós con un película muy emotiva que está encandilando a todo el mundo por su humor, sus referencias a otros filmes y una animación impecable. Se trata de una despedida en la que, se nota, han querido dejar reflejado el cariño hacia Woody y Buzz, los personajes con los que empezó todo en la primera entrega.

La cinta está cosechando multitud de éxitos y uno de los aspectos que más ha llamado la atención de los espectadores es la apuesta que han hecho por la visibilidad de la diversidad sexual, la inclusión o el feminismo. Así, por ejemplo, podemos ver a una pareja de madres lesbianas, a un niño con pérdida de audición que lleva un implante coclear o a una empoderadísima Bo Peep, que aparece en el rol de heroína y demuestra que es feliz como dueña de su propio destino.

Tráiler de Toy Story 4.

Sin embargo, todos estos guiños no son suficientes a ojos de la escritora y dramaturga británica Stella Duffy, que se ha quejado de la falta de diversidad que, según ella, se desprende de la película. En sus declaraciones, hechas en el programa Saturday Review de Radio 4 BBC, ha asegurado que con Toy Story 4 han perdido la oportunidad de que las minorías tengan más representación, criticando que no cuenten con personajes principales -es decir, juguetes- negros y mostrándose contraria a la idea de que Bo Peep sea una feminista "de verdad".

Por si fuera poco, también aseguró que contiene prejuicios hacia las personas con discapacidades -como se aprecia en la imagen, Bo Peep tiene reconstruido el brazo. “Soy el único Grinch que la ha detestado. En serio, ¡estamos en 2019! ¿Qué diablos está haciendo Disney con una película en la que no tiene la iniciativa de que haya protagonistas negros?”, censuró. La escritora, de 56 años. explicó que en 1995 no era algo tan obvio, pero hoy en día le choca que en los juguetes con aspecto humano no contemplen modelos racializados.

“Bo Peep no es feminista”

Otra las observaciones de Duffy que han sido tildadas de “ridículas” en las redes sociales es la que cuestiona el feminismo de Bo Peep. La película ha convertido a la pastora de la lámpara en todo un icono feminista después de que hubiese desaparecido en la anterior entrega. Ya no hay rastro de la dulce chica que se quedaba en casa esperando a Woody, ahora se ha convertido en un muñeco perdido y se las apaña muy bien solita por el mundo adelante.

Pero no, a la escritora tampoco le ha gustado el cambio: “Hablemos del feminismo blanco que se muestra aquí. Oh, mira, Bo Peep es una feminista. ¡No, no lo es! Ella todavía va a enamorarse, todavía va a tener el feliz para siempre, ¡eso no es feminismo!”. Para ella, se trata solamente una chica guapa más en la trama, con un papel sin “contenido”.

La pose de Bo Peep ya lo dice todo

La pose de Bo Peep ya lo dice todo

No se puede negar que Hollywood tenga un problema de visibilización de la diversidad, pero quizás cargarle con todo el peso de la solución a Toy Story 4 puede que no sea lo más justo. En este aspecto, UNILAD cita un informe de la Universidad de UCLA sobre el tema, en el que se vislumbran algunos avances. Eso sí, las cifras siguen siendo desalentadoras: solo dos de cada diez personajes principales son personas racializadas y las mujeres representan el 32,2 % de los papeles protagonistas.

En cuanto a las personas con discapacidad, un estudio citado por la misma fuente y llevado a cabo en 2016 por la Escuela Annenberg de Comunicación y Periodismo de la Universidad del Sur de California reflejó que de las 800 películas más populares de 2007 a 2015 solo incluían personajes principales con diversidad funcional 14 de ellas.

Si tenemos en cuenta que Hollywood es la industria cultural que llega a más gente en todo el mundo, aunque los apuntes de Stella Duffy puedan ser hilarantes -denuncia, sin embargo, que ha recibido amenazas a través de Twitter- lo cierto es que todavía queda mucho camino por andar.

Su poder como relatora de la realidad podría debería jugar a favor de la visibilización de lo diferente para contribuir a que la sociedad deje de verlo como tal.

[Más información: El día que Pixar borró Toy Story 2 y no tenía copia de seguridad]