La Jungla

Calculan el daño de James Bond a sus vehículos y no querrás ser la aseguradora

En la Jungla. Coche que coge James Bond, coche que destroza. Lo cierto es que es mejor no dejarle ni una bicicleta. Este es el coste total que ha generado a sus vehículos a lo largo de seis décadas.

Cuando piensas en James Bond posiblemente pienses en elegancia, kilolitros de alcohol y en mujeres. Pero también es cierto que allá por donde pasa el agente 007 deja un reguero de muerte y destrucción. Tiene la manía de destrozar todo vehículo al que se sube y por eso la compañía de leasing AMT ha querido calcular el coste de los daños que ha causado a coches, motos, camiones, autobuses e incluso tanques en los que ha tenido a bien viajar.

Y el resultado es que no querrás ser su aseguradora, ni tampoco dejarle ni la bicicleta. En total 4.472.607 libras, es decir 4.943.365€. Esto se ha calculado a partir de todos los destrozos realizados en las 24 películas oficiales de la saga, es decir que no cuenta ni Nunca digas nunca jamás ni la comedia que se rodó basada en Casino Royale. Además, se ha ajustado la inflación.

La película en la que su destrucción es más cara es Spectre, la última entrega, en la que tras una persecución por las calles de Roma, Bond lanza un Aston Martin DB10 al río con tal de dar esquinazo a sus perseguidores. En total, la gracieta le cuesta 2.659.428€.

La película que sale más barata es El hombre de la pistola de oro, en uno de los puntos más bajos de la saga, en el que en una persecución, Bond hace esta peculiar pirueta con efecto sonoro incluido. El coste económico fue de 2171€, el moral, incalculable.

En vive y deja vivir Bond destroza quizá el vehículo más curioso, un autobús de dos pisos. La gracieta seguramente no salga tan cara como piensas, ya que el estado del vehículo era bastante calamitoso antes de que Roger Moore pusiese sus sucias manos en él. El coste es de 144.336€.

Pero si tratamos de pensar en una escena en la que Bond siembre el caos a bordo de un vehículo, ninguna superará a GoldenEye, cuando Pierce Brosman se da un paseo por San Petersburgo a bordo de un tanque T-55. Probablemente estés esperando una cifra de daños completamente absurda, pero te vas a llevar una sorpresa. Y es que Bond lo destroza todo a su paso. Pero estamos hablando de los daños a sus vehículos, y los tanques son tipos duros.

Esta vez su aseguradora solo tuvo que apoquinar 7.426€.

Si quieres consultar los datos con más detalle solo tienes que ir al 007 Carnage Calculator (Calculadora de destrucción). Ponte bien la corbata y al ataque.