La Jungla

Porno para cristianos: en misa y repicando

En la Jungla. La innovación en el contenido sexual no deja de sorprendernos. Ahora le toca el turno al porno cristiano, películas X para matrimonios en las que no se dice "oh, my God".

El universo del cine porno es casi infinito. La industria pornográfica es un engranaje que genera millones de euros y está atento permanentemente a las nuevas demandas para satisfacer a todo tipo de públicos. No teme a los cambios, al contrario, se adapta al mercado en un abrir y cerrar de ojos. ¿Una de sus últimas novedades? La realización de películas X especialmente dirigidas a un público cristiano.

Una comunidad religiosa de Brasil, responsable de la publicación El Salvador, ha buscado la manera de transformar su empresa en una productora de cine para adultos sin descuidar sus dogmas de fe. El objetivo, dicen, es fomentar y enriquecer las relaciones sexuales entre creyentes. O sea, divulgación sexual más que búsqueda de placer.

Un manual sexual sin ofender a Dios

Las diferencias entre el porno convencional y esta rama de contenido religioso no por obvias dejan de ser sorprendentes. Los actores que participan deben estar casados y vivir en concordancia con las normas de la Iglesia. Además, ojo con esto, pueden expresar placer con gemidos pero no usando expresiones que nombren a Dios en vano o denigren a su pareja.

La productora insiste en que el cometido de sus películas no es alimentar las fantasías sexuales de sus espectadores, sino enseñar a los "buenos esposos cristianos cómo pueden satisfacer más a su mujer, y viceversa". En definitiva: "fortalecer las relaciones en el matrimonio y, por lo tanto, unir a las familias".