Rocío ha demostrado su empatía y una gran sensibilidad en la cámara oculta.

Rocío ha demostrado su empatía y una gran sensibilidad en la cámara oculta. Canal Sur YouTube

La Jungla

La maravillosa lección de una niña andaluza contra la homofobia y el bullying

En la Jungla. Una cámara oculta de Canal Sur ha querido saber cómo reaccionaría un grupo de niños y niñas ante un caso de bullying fruto de la homofobia y el resultado es sorprendente.

Los niños y las niñas nos dan mil vueltas a los adultos en bastantes cosas. Una de las más importantes es la manera en la que procesan las situaciones más inverosímiles, puesto que suelen normalizarlas y actuar de un modo mucho más natural que las personas mayores. Nada de lo humano les es ajeno, que escribió Publio Terencio.

El programa Gente Maravillosa, conducido por Toñi Moreno en Canal Sur, realiza diversas cámaras ocultas para analizar la respuesta de la gente ante diversas circunstancias. La edición del pasado 21 de junio estaba dedicada a la infancia y quisieron que la acción se sucediese entre un grupo de clases infantiles de baile.

Así, con una niña cómplice ya dentro del grupo, introdujeron a otra nueva, cuyos padres eran una pareja de homosexuales. La primera empezó a increpar a la recién llegada por no tener una madre y un padre haciéndole bullying cuando Rocío salió en su defensa.

"Esa es una familia también"

"¿Te importa algo que tenga dos padres? ¿Te importa algo? Esa es una familia también", argumentaba la pequeña Rocío, totalmente indignada, al tiempo que le decía a la niña nueva que fuera su pareja en el ejercicio que estaban haciendo.

La discusión seguía su curso hasta que apareció en escena una de las periodistas, que se había hecho pasar por coreógrafa, preguntando qué había pasado. Rocío se lo contó y no pudo evitar las lágrimas, así que la presentadora desveló que se trataba de una cámara oculta, felicitándola por ser una persona maravillosa

La pequeña terminó explicando que ella solía defender a su hermana pequeña, con Síndrome Down y presente también entre el grupo de baile, cuando se metían con ella. Así que las dos acabaron fundidas en un abrazo, un momentazo en el que es probable que alguna lágrima pueda escaparse.