La Jungla

Si querías un selfie con Hitler, llegas tarde

En la Jungla. Un museo de cera indonesio exhibía desde 2014 la figura del dictador alemán frente a la entrada de Auschwitz, donde los turistas podían hacerse selfies. 

Tomarse una foto con Hitler en la puerta de Auschwitz -donde alrededor de un millón de personas fueron asesinadas durante el Holocausto- era posible en el museo de cera de Yogyakarta, Indonesia. La figura del dictador alemán lucía para todos los visitantes en una sala que compartía con Darth Vader y estaba justo en frente del actual presidente del país, Joko Widodo. Ahora se ha retirado.

La figura estaba allí desde 2014, pero no ha sido hasta ahora que ha sido retirada debido a las protestas del grupo de derechos humanos Human Rights Watch, además de algunas agrupaciones judías. El centro inicialmente defendió esta exposición, calificándola de "divertida" y asegurando que era una de las favoritas del público, según el responsable de marketing del museo. "Ningún visitante se ha quejado, saben que somos un museo de entretenimiento".

Finalmente, sin embargo, se ha decidido eliminar la escena.

Indonesia, el país que ha normalizado la simbología nazi

No es la primera vez que Indonesia se ve envuelto en un escándalo que tiene que ver con la simbología nazi. El país parece haber normalizado uno de los regímenes más tenebrosos de la historia, hasta el punto de que algunos candidatos a la presidencia del país los han usado en sus campañas.

En 2014 el cantante Ahmad Dhani realizó una versión de We Will Rock You para el candidato Prabowo Subianto. El problema es que él iba vestido con un uniforme muy parecido al de los oficiales de las SS:

Durante muchos años uno de los bares más polémicos del mundo estuvo en la ciudad de Bandung, The Soldaten Kaffee, que tomaba el nombre de una cafetería en la que los soldados alemanes solían descansar en la París ocupada. La decoración incluía esvásticas, símbolos de las SS e incluso los camareros vestían como soldados alemanes.

En 2013 tuvo que cerrar debido a continuas amenazas, aunque reabrió más tarde. 

Pero ¿a qué se debe esta extraña fascinación? Desde The Conversation se apuntan a varios elementos, que van desde la falta de comprensión de lo ocurrido -de hecho, Ahmad Dhani, el cantante antes mencionado, es de origen judío-, pasando por el antisemitismo y el hecho de que en muchos países de Asia se ha instalado una cierta idea de que el fascismo sacó a Alemania e Italia de la pobreza, por lo que muchos movimientos nacionalistas usan sus símbolos.