Parte del mensaje por el que el empleado fue despedido.

Parte del mensaje por el que el empleado fue despedido.

La Jungla

Llamar 'hijo de puta' al jefe en Facebook es "desahogo" y no un motivo de despido, según el TSJE

En la Jungla. El Tribunal Superior de Extremadura falla a favor del trabajador de una siderúrgica que tendrá que ser readmitido y recuerda que 'hijo de puta' es una expresión defendida en El Quijote.

El Tribunal Superior de Justicia de Extremadura ha desestimado el recurso interpuesto por una empresa siderúrgica confirmando una sentencia anterior que declaraba improcedente el despido de un trabajador por un mensaje escrito en Facebook. En diciembre de 2015, enfadado por no haber conseguido un día libre por motivo del fallecimiento de un familiar, escribió un post crítico con sus jefes, con la empresa y con sus compañeros por no cambiarle el turno. La Sala de lo Social ha considerado que, tomadas en cuentas las circunstancias, el despido fue una sanción "no ajustada a proporcionalidad".

El texto del trabajador denunciaba amargamente el no haber conseguido el día de luto. "No se cómo puede haber tanta gente mala, egoísta, sin corazón en situaciones dolorosas. Yo tengo que reconocer que no soy perfecto, tampoco lo quiero ser, pero si un compañero o un amigo necesita mi mano en sus peores momentos YOO SE LA DOY." - escribía en su post de Facebook.

A continuación venían las palabras, cargadas de ironía, que motivaron su despido: "Está claro que hay que cumplir en el trabajo, pero hay que ser compañeros y apoyarnos y no apuñalarnos como se duele hacer y si no hay compañerismo que la empresa tome medidas como las toma para llenarse los bolsillos. De nuevo quiero dar las gracias a esta empresa mundial que tiene una dirección que sólo vale para dar los buenos días y depende cómo los pille. Esta vida se vive sólo una vez y hay que ser humildes y no ser un HIJO DE PUTAAA".

Incluso, antaño, y así lo relata la obra maestra de D. Miguel de Cervantes, la frase reseñada en mayúscula se empleaba también en sentido positivo, para resaltar una situación o las cualidades de persona concreta, aunque no sea, obviamente, éste el caso.

La empresa argumentó que se había producido una grave infracción tanto del Estatuto de los Trabajadores como del Convenio de empresa. Pero la Justicia lo ha desestimado. El único término del texto que podría considerarse un insulto y, por lo tanto, fuera del amparo de la libertad de expresión es 'hijo de puta'. Pero la sentencia afirma que, por "la degradación social del lenguaje", hay que considerarla una "expresión de uso corriente" e "instintivo" ante una "situación frustrante".

'Hijo de puta', de hecho, no tendría el "significado particularmente ofensivo" que conduciría a un despido justificado por "un ataque frontal al honor del ofendido" y una "actitud grave y culpable" del trabajador que impidiese la normal convivencia y el desempeño de la actividad laboral. La sentencia incluso cita al Quijote, "la obra maestra de D. Miguel de Cervantes", como prueba de que, aunque no fuera este el caso, 'hijo de puta' puede ser una expresión de halago. Se refiere a este diálogo: "Digo -respondió Sancho- que confieso que no es deshonra llamar hijo de puta a nadie, cuando cae debajo del entendimiento de alabarle".  

Las expresiones del empleado, aún admitiendo su carácter ofensivo y "desafortunado", se entienden como "desahogo" de una persona en situación de "vulnerabilidad" y de "dolor" por una situación personal. Además, por haber sido pronunciadas de forma "genérica", nadie puede considerarse específicamente ofendido. Por último, rechaza los argumentos de la empresa según los cuáles el trabajador ya había sido objeto de una sanción años atrás, y de otro tipo de quejas que justificasen la "pena máxima" en el ámbito laboral.

Tampoco acepta que la publicación en Facebook implique una difusión masiva, ya que entiende que lo escribió para los contactos de su círculo íntimo. La siderúrgica ha sido condenada a readmitir al empleado y a sufragar los gastos del proceso.