Mujer palestina entre las ruinas de un edificio en un barrio del este de Rafah, franja de Gaza.

Mujer palestina entre las ruinas de un edificio en un barrio del este de Rafah, franja de Gaza. UNRWA

Grandes Historias

Gaza, una guerra contra las mujeres: matrimonios infantiles, partos entre bombas y un 87% de violencia de género

La falta de agua, comida y privacidad atraviesa cada decisión que ellas toman, desde ir al baño de noche hasta dar a luz.

Más información: Ruth Conde, enfermera de MSF, tras su última rotación en Gaza: "Llevo tres semanas llorando todos los días"

Publicada

Nour al Jerjawi es enfermera en Gaza y asistió a su hermana en el parto de su bebé entre las explosiones israelíes. Sus únicas herramientas fueron unas tijeras de cocina que esterilizó previamente y pinzas de plástico para la ropa porque fue imposible acudir al hospital.

Estaban en el domicilio familiar, asediados y tuvo que actuar mientras las mujeres de la casa y las familias desplazadas que les rodeaban iluminaban la habitación con las linternas de sus teléfonos móviles.

"Todos me miraban, esperando que pudiera hacer un milagro y traer al mundo al bebé de mi hermana con estas herramientas improvisadas", le contó a Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, por las siglas en inglés).

A pesar de tenerlo todo en contra, y mientras las bombas sacudían las paredes, consiguió guiar al bebé para que naciera sin problemas. Cortó el cordón umbilical con las tijeras de cocina y lo ató con una pinza para la ropa. La pequeña se llama Massa, que significa ‘la joya’.

"En ese momento, en medio del caos y la destrucción, ella era nuestro pequeño y brillante milagro", recuerda para el organismo de las Naciones Unidas (ONU).

Su historia es solo una entre las decenas de miles de ejemplos de la violencia y la inseguridad a la que están sometidas las mujeres palestinas desde la ofensiva que Israel comenzó el 7 de octubre de 2023.

En un territorio donde el 90% de la población vive hacinada en refugios improvisados y el hambre se ha convertido, según Naciones Unidas, en un arma de guerra, la falta de agua, comida y privacidad atraviesa cada decisión que toman las mujeres. Desde ir al baño de noche hasta dar a luz, lamentan desde UNRWA.

Las operaciones militares israelíes han causado más de 72.000 muertes y 171.726 personas heridas en Gaza, con mujeres y niños representando más de la mitad de las víctimas, recoge un informe publicado recientemente por UNRWA.

Desde el organismo denuncian que en estos dos años y medio se han incrementado significativamente los delitos sexuales y de género cometidos contra las mujeres palestinas, incluidos acoso en línea, campañas de desprestigio y prácticas de doxing, en las que se difunde información personal con el propósito de humillar y aislar a las víctimas.

Raquel Martí, directora de UNRWA España, explica que la violencia ejercida sobre el pueblo palestino les ha afectado especialmente a ellas porque, debido a los roles de género, son ellas las responsables del hogar y los cuidados familiares. "Por tanto, tenían más posibilidad de encontrarse en esas viviendas cuando fueron bombardeadas".

Dos mujeres palestinas y una niña después de que una escuela que albergaba a personas desplazadas fuera alcanzada por un ataque israelí.

Dos mujeres palestinas y una niña después de que una escuela que albergaba a personas desplazadas fuera alcanzada por un ataque israelí. Reuters

No obstante, la muerte es la forma más extrema de este conflicto, pero no la única. El 87% de las víctimas de violencia de género son mujeres y niñas y la reciben, mayoritariamente, por parte de parejas y familiares.

El informe solo recoge este dato al respecto. Es difícil tener un registro de las agresiones porque los datos disponibles son incompletos y la violencia sexual está fuertemente infradenunciada debido al estigma, el miedo a represalias y la falta de vías seguras de denuncia.

Sin salud reproductiva

La ofensiva también ha repercutido de forma muy alarmante en la salud reproductiva de las mujeres y las niñas, denuncia Martí. El uso por parte de Israel del hambre como arma de guerra, la denegación de la ayuda humanitaria y la política deliberada de destrucción del sistema sanitario en Gaza han afectado embarazos, partos, recuperación posparto y lactancia.

Nour Mushtaha, obstetra y ginecóloga, prestó servicio en el servicio de urgencias de maternidad del Complejo Médico Al-Sahab. Ha atendido una gran cantidad de urgencias ginecológicas, incluyendo hemorragias agudas y abortos espontáneos "en las condiciones más duras", contó a la UNRWA en una entrevista.

Esto ocurre porque la salud sexual y reproductiva es uno de los ámbitos más devastados, según el documento.

Cerca de 850.000 mujeres en edad reproductiva necesitan con urgencia servicios esenciales, pero el colapso sanitario y los ataques a hospitales hacen que la mitad de los embarazos sean de alto riesgo y que se disparen las muertes maternas, neonatales, los partos prematuros y las cesáreas sin anestesia.

"Las pacientes que atendíamos estaban completamente agotadas. Muchas habían escapado de zonas sitiadas solo para dar a luz o someterse a exámenes médicos urgentes", explicó a la UNRWA.

Además, se ha producido un repunte del matrimonio infantil, denuncia Martí. Un recurso que muchas familias, desesperadas, utilizan "como medida de protección contra abusos sexuales o para afrontar la hambruna".

Los trabajadores sociales que se encuentran en Gaza han reportado un repunte alarmante en el contexto actual. Casi el 10% de embarazos registrados en diciembre de 2025 correspondieron a adolescentes desnutridas, anémicas y sin acceso adecuado a atención prenatal, lamenta la directora de UNRWA España.

Esto ocurre sin tener en cuenta su salud física, ya devastada por la guerra, y sin ninguna educación sobre el embarazo, el parto o la lactancia materna, lamentó Mushtaha en sus declaraciones al organismo.

"Con frecuencia nos encontramos con niñas que no comprenden el proceso del parto, ni cómo cuidar a un recién nacido, ni siquiera cómo mantener una higiene básica", alertó.

Además, aumentan los casos de coerción, violencia de género y trauma psicológico entre las niñas, advierte Martí. Aunque las familias lo ven como una posible salida, estos matrimonios también pueden generar nuevos riesgos como violencia conyugal, negación de derechos educativos y embarazos precoces de alto riesgo.

"Todas las necesidades en Gaza son urgentes e inmediatas", expone la directiva. Hacen falta, entre otros, refugios con unas mínimas condiciones de seguridad; una entrada sostenida y suficiente de ayuda humanitaria; una atención sanitaria adecuada para las mujeres y espacios seguros para proteger a las supervivientes de violencia de género.

"Sobre todo, se necesita que la ofensiva israelí cese, que haya un alto el fuego real inmediato y que se permita el acceso humanitario sin restricciones". Solo así se podrá brindar todo el apoyo y recursos que las mujeres y la población en general necesitan, sentencia Martí.