Rafael Amargo con su pareja Luciana Bongianino, en una gala.
Luciana afirma al juez que Mohamed "agredió" a Rafael Amargo y un policía se excede con el artista: "¡Que me lo mata!"
El bailaor relata que se "portó muy bien" con el marroquí antes de que entrara a su casa rompiendo un cristal y denuncia una "confabulación" policial.
Más información: Rafael Amargo "estaba ayudando en su casa" al magrebí con el que se peleó: tiene antecedentes por robos y drogas
La solidaridad que Rafael Amargo le demostró a Mohamed, ayudando a este ciudadano marroquí en situación irregular, se ha convertido en el prólogo del último contratiempo judicial del afamado artista y de su pareja, Luciana Bongianino.
EL ESPAÑOL ha podido saber por fuentes ligadas a la investigación que Luciana Bongianino aseguró al juez que Mohamed "ya había intentado entrar a la fuerza en su domicilio", antes de la madrugada del pasado sábado, cuando acabó personándose la Policía Nacional en la residencia de la pareja en el Distrito de Carabanchel.
De hecho, los agentes arrestaron tanto a Mohamed (Marruecos, 1988) como a Rafael Amargo y a la propia Luciana.
La pareja del bailaor relató que Mohamed llegó a llamar a la Policía para intentar acceder a su domicilio porque ellos se lo impedían. Hasta que entró a la fuerza durante la madrugada del pasado sábado.
"Con un objeto pesado rompe el cristal de la puerta", según afirma Luciana en el Juzgado de Instrucción número 44 de Madrid.
El local donde se produjo la intervención policial.
Luciana relata que Mohamed "agrede" a Rafael y que ella intenta que deje de golpearle. Al no poder con este intruso, al que ya conocían, llama a la Policía Nacional para que se personen en el Distrito de Carabanchel donde la pareja convive en un local de dos plantas.
Llegado este punto de su versión es donde entra en juego el -supuesto- exceso policial que Luciana denuncia que sufrió su pareja. Ella sostiene que los agentes "retienen" a Rafael, le dejan en el suelo y "le agreden", a pesar de que Luciana recalca a la Policía Nacional que Mohamed era el que estaba "agrediendo" a Rafael Amargo en todo momento.
Incluso grita esto: "¡Que me lo mata!"
Este diario ha podido saber por fuentes vinculadas a la investigación que Mohamed E. R., de 38 años, se encuentra en situación irregular en el país, y arrastra ocho detenciones policiales, "por delitos contra el patrimonio y contra la salud pública".
A pesar de su historial de robos, "se trata de un hombre árabe al que le estaban ayudando Rafael y Luciana porque carecía de recursos económicos y de papeles", según remarcan estas fuentes conocedoras de la instrucción judicial. De hecho, así lo confirma el propio Rafael Amargo en su declaración ante el juez.
"Me había portado muy bien con él", según afirma el artista, el pasado domingo, en el Juzgado de Instrucción número 44 de Madrid. De forma que la investigación judicial deberá aclarar por qué motivo Mohamed entró -supuestamente- por la fuerza en el domicilio del bailaor y cuál fue la causa de la pelea entre ambos.
También deberá esclarecer qué ocurrió durante la intervención de los agentes de Seguridad Ciudadana, ya que la Policía Nacional mantiene que el bailaor fue detenido por morder en un brazo a un funcionario, pero la novia de Amargo sostiene que se produjo un exceso policial sobre su pareja sentimental.
Dos integrantes de un zeta en una intervención nocturna.
Esta es la cronología que hace la Policía Nacional sobre la detención de Mohamed y su -presunto- 'benefactor' Rafael Amargo, alrededor de las 6.30 horas del pasado sábado, en el Distrito de Carabanchel.
"Unos viandantes que estaban en la vía pública requirieron a una patrulla que pasaba por allí y les refirieron que varias personas estaban pegándose y agrediéndose en un domicilio". "La pareja de agentes entró a la vivienda". "Un agente subió a la primera planta donde se encontró a dos personas agrediéndose".
Uno era Mohamed y otro Rafael Amargo. Una vez se "logró separar" a ambos: "Un agente se quedó en la primera planta con el hombre magrebí". "Se le detiene por allanamiento de morada, delito contra el patrimonio y amenazas", según exponen fuentes policiales.
El otro funcionario baja a la calle con Rafael Amargo: "El agente que estaba abajo, sufrió un mordisco en el brazo, mantuvo un forcejeo y arrestó a esta persona por lesiones y atentado a agente de la autoridad". "Esta persona se revolvió y se tuvo que emplear la fuerza mínima indispensable para detenerle porque mordió al agente".
Pero Luciana sostuvo ante el juez que su pareja sufrió una intervención policial supuestamente desproporcionada y Rafael Amargo habló de "confabulación" de la Policía Nacional. También denunció al juez que sufrió "agresiones" de los agentes y que el médico forense vio las lesiones que le causaron.
El afamado abogado Marcos García-Montes, en noviembre de 2024, llegando al juzgado por el asesinado en Cuzcurrita del hostelero Guillermo Castillo.
La declaración del afamado artista, galardonado con la Medalla de Oro del Mérito a las Bellas Artes o cuatro premios Max, se inició centrada en narrar su actitud solidaria con Mohamed, pero al abordar la -supuesta- agresión policial de la que fue objeto salieron a relucir sus secuelas emocionales por su detención por tráfico de drogas, en marzo de 2023, tras salir de una actuación en Alicante.
Aquel episodio afectó a la carrera del bailaor, nacido en Granada, debido a que ingresó en prisión durante cinco meses y su calvario no acabó hasta que la Audiencia Provincial de Madrid, en mayo de 2024, le absolvió de la venta de droga desde su antiguo piso de Malasaña.
Conducta inapropiada
Parece que ese trance le llevó a mantener una conducta inapropiada en el Juzgado de Instrucción número 44 de Madrid, tanto con la magistrada como con la fiscal, hasta el punto de que su abogado Marcos García-Ortega le aconsejó que zanjara su interrogatorio.
Desde el prestigioso Bufete Jurídico de Marcos García-Montes declinan pronunciarse sobre la investigación policial y lo instruido hasta ahora por el juzgado madrileño.
Tan solo remarcan que Rafael Amargo ejerció "una legítima defensa de libro", cuando vio violentado su domicilio y que emprenderán acciones legales contra Mohamed, "por los delitos de coacciones contra la integridad moral, allanamiento de morada y lesiones".
De hecho, Mohamed fue el único de los tres detenidos que se acogió a su derecho a no prestar declaración ni en la Comisaría ni en sede judicial. Parece que tenía poco que decir sobre su conducta en el domicilio de Rafael y Luciana.