Helena Jubany fue asesinada cuando tenía 27 años
La jueza envía a juicio con jurado popular al sospechoso de matar en 2001 a Helena Jubany
La defensa del presunto autor del crimen había introducido la hipótesis de que el ADN de su defendido en el jersey de la víctima fuera por una "transferencia indirecta".
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La jueza que investiga el crimen de la bibliotecaria Helena Jubany en Sabadell (Barcelona) en 2001 ha acordado enviar a juicio con jurado popular al principal sospechoso, Santiago L., para quien la Fiscalía y la acusación particular piden 26 años de cárcel, al ver "indicios razonables" de criminalidad en su contra.
Así lo ha acordado la titular del Juzgado de Primera Instancia número 2 de Sabadell después de una audiencia preliminar celebrada este viernes por la mañana. En el auto se decreta la apertura de juicio oral.
Tanto la Fiscalía como la acusación particular han pedido que se envíe a juicio a Santiago L. La defensa del acusado, sin embargo, ha pedido que se archive el procedimiento y ha introducido la hipótesis de que la presencia del ADN de su defendido en el jersey de la víctima podría deberse a una "transferencia indirecta".
Helena Jubany en una foto de la familia
Según la jueza, una vez practicadas todas las diligencias de investigación para aclarar lo ocurrido, concurren en este caso "indicios racionales de criminalidad" contra Santiago L. por su presunta participación en los delitos de asesinato y detención ilegal, por lo que resuelve abrir juicio oral para que lo juzgue un jurado popular.
La instructora ha acordado el sobreseimiento provisional de la causa con respecto a Xavier Jiménez, dado que ni la Fiscalía ni la acusación particular han interesado la apertura del juicio oral.
Un crimen de 2001
Los hechos se remontan a 2001. En la madrugada del 2 de diciembre, según recoge la jueza en su escrito, "una o varias personas" suministraron sustancias estupefacientes a Jubany de forma "consciente" para impedir que tuviera capacidad física y psíquica para huir.
A continuación, aprovechándose de su "absoluta incapacidad" para defenderse, la transportaron a la azotea de un edificio donde la "arrojaron al vacío".
En 2005, la causa en la que se investigaba por este crimen a Santiago L., entre otros, se archivó provisionalmente por falta de pruebas. Sin embargo, la familia de la víctima, representada por el abogado Benet Salellas, litigó en los tribunales hasta lograr que se reabriera el caso en febrero de 2023, poco antes de su prescripción.
Al reabrirse el caso, el juzgado encargó nuevos análisis biológicos, que con la tecnología actual, más avanzada, han permitido sacar a la luz indicios inéditos y que han sido clave para enviar a juicio a Santiago L.
Montse Careta y Santi Laiglesia eran pareja
La Policía Nacional encontró restos biológicos en un jersey de la víctima que son además compatibles con el principal sospechoso. Sin embargo, la defensa del acusado había presentado dos informes periciales en el juzgado que cuestionaban esta valoración, y advertía de que se había roto la "cadena de custodia" de su ropa.
La defensa pidió en la audiencia preliminar sin éxito que la jueza encargara un informe a la Entidad Nacional de Acreditación para que decidiera si daba validez al informe de la Policía Nacional.
Además, planteó como hipótesis que Santiago L. trabajó en su día en un despacho de abogados que pudo tener acceso al jersey, por lo que se podría haber producido entonces una contaminación indirecta.
Por el momento, la jueza acordó mantener en libertad provisional a Santiago L.