Militares dan órdenes a los inmigrantes en la playa tras la invasión.

Militares dan órdenes a los inmigrantes en la playa tras la invasión. EE Ceuta

Reportajes

Migrantes borrachos a las 4:00, un "alto" y la brutal caída: así fue la agresión a uno de los dos militares de Ceuta evacuados

El soldado ha sido evacuado por el Ministerio de Defensa al Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde está recuperándose.

Los militares desplegados en Ceuta denuncian las agresiones físicas que están sufriendo fruto de la invasión.

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Eran las 4.00h de la mañana del día 12 de septiembre cuando una patrulla de militares recorría la zona de la barriada de Juan XXIII.

Al llegar a la explanada situada en la playa, los militares observaron a un grupo de inmigrantes que habían entrado durante la invasión y estaban en estado de embriaguez.

Los efectivos, que llevaban toda la noche patrullando, se aproximaron hacia entonces al grupo.

El propósito no era otro que tratar de identificarles. Sin embargo, al no tener ningún tipo de documento y fruto del miedo a que les cogiesen para deportarles, los inmigrantes se resistieron.

Uno de ellos intentó huir y, al tratar de zafarse para ganar tiempo y evitar que le persiguieran, empujó a uno de los efectivos.

La agresión terminó con el soldado herido. En esa zona donde se produjo la agresión hay unas escolleras para impedir que las grandes olas que se forman con el temporal afecten a la ciudad.

Estas infraestructuras son grandes cubos de hormigón colocados en hilera para contener las embestidas de las olas y es muy complicado atrapar a alguien ahí si está en la carrera.

De hecho, fuentes policiales cuentan a EL ESPAÑOL que "una vez que se meten por ahí, no hay nada que hacer porque hay recovecos por debajo".

Después de empujar a uno de los militares a esa zona de las escolleras, el impacto contra esos bloques provocó que sufriese un gran golpe dejando una rotura de peroné y una luxación en el hombro fruto de la caída.

Una maniobra que permitió a los inmigrantes que se encontraban en esa zona a altas horas de la mañana poder huir sin ser identificados ni detenidos.

La gravedad de la agresión fue tal, que el resto de compañeros de esta unidad que estaban con este militar acudieron rápidamente a socorrerlo ante el grito desgarrador del soldado, a fin de poder evacuarle lo más rápido posible.

A partir de ahí, el joven soldado tuvo que acudir a Urgencias y cuatro días después ha sido trasladado al Hospital Gómez Ulla de Madrid después de que Margarita Robles les ofreciese el traslado de Ceuta a este centro sanitario militar.

Una vez en Madrid, el joven ha tenido que ser intervenido y ha pasado por quirófano por la fractura del peroné. Según ha podido saber EL ESPAÑOL, "han tenido que ponerle clavos" en la operación.

Ahora, después de la intervención, este militar se encuentra recuperándose en Madrid.

De hecho, la propia ministra ha acudido al hospital, donde ha podido estar con los militares y hablar con ellos y trasladar su apoyo tras la brutal agresión en Ceuta.

Junto a este militar se ha trasladado a un segundo a Madrid, también a este mismo hospital. En este caso, la agresión se produjo el pasado 9 de septiembre en el Grupo de Regulares del Ejército.

También fue fruto de una agresión por parte de inmigrantes que terminó con una lesión en la rodilla de uno de los miembros del Ejército. Éste también ha sido atendido en Madrid.

Pero, además de las agresiones físicas que sufren los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cada día, existe también una importante carga psicológica.

"Muchos días son agredidos los coches porque les lanzan piedras", relatan fuentes militares a EL ESPAÑOL.

A todas estas agresiones que se van acumulando se suma la tensión y una carga psicológica difícil de medir.

Esta presión se incrementa porque Ceuta es una ciudad muy pequeña, donde "las unidades se encargan de patrullar zonas muy acotadas, muy pequeñas y los inmigrantes les tienen fichados", explican desde la Asociación de Tropa y Marinería (ATME) a EL ESPAÑOL.

Los militares, una vez que cuelgan su uniforme, continúan con su vida. Muchos son de Ceuta y el problema está en que "todo el mundo se conoce". Por eso, cuando van al "supermercado, a recoger a sus hijos o dan un paseo por la calle", pueden ser reconocidos y estos inmigrantes saben quiénes son.

Por eso, la preocupación también está "porque fichan dónde viven, quiénes son sus familiares y los lugares que suelen visitar", explican.

Una de las principales quejas que tienen los militares desplegados sobre el terreno con los que ha podido hablar EL ESPAÑOL y en la que coinciden varios de estos efectivos es "en no poder actuar" como les gustaría.

Lo que les indigna es no poder intervenir salvo en casos en los que haya un riesgo real en los que "corra peligro la vida de alguna persona".

Refuerzo desde Canarias

Tras 50 días desde la invasión, los relevos van llegando poco a poco a Ceuta para dar apoyo a los militares que llevan desplegados sobre el terreno desde la invasión.

Este jueves llegaban a la ciudad autónoma alrededor de un centenar de militares del Ejército de Tierra para continuar con estas labores de vigilancia y disuasión de los inmigrantes que permanecen en las calles de Ceuta.

Llegada de miembros del ejército a Ceuta.

Llegada de miembros del ejército a Ceuta. Iranzu G. Vergara Ceuta

Se trata de militares de la Comandancia General de Baleares, del Tercio ‘Gran Capitán’ 1.º de La Legión y del Regimiento de Infantería ‘Tenerife’ nº49 de la Brigada Canarias que van a continuar con sus labores en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Estos soldados han sido recibidos en la ciudad por parte de los sargentos al desembarcar en el puerto.

Una vez han bajado del barco, estos militares en la explanada exterior del puerto se han formado en filas y han recibido las instrucciones y la bienvenida por parte de los miembros del ejército locales.

Llegada de miembros del ejército a Ceuta. Iranzu G. Vergara

Nada más llegar los miembros del ejército se han formado ante los altos mandos, y una vez que los soldados han roto filas y se han dispuesto a montarse en autobuses para acudir a las dependencias del ejército que hay en Ceuta y proceder a sus labores en la ciudad.