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El incendio de Huesca obliga a trasladar de San Juan de La Peña los restos de los Reyes de Aragón del siglo X y XI

El panteón real alberga los restos de algunos monarcas navarros, de los primeros condes aragoneses y de los tres reyes de la dinastía ramirense: Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I junto a sus esposas.

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El fuego que ha sitiado el Monasterio de San Juan de la Peña (Huesca), ha amenazado el patrimonio histórico que alberga en su interior. Un incendio que ha provocado un acontecimiento histórico al tener que trasladar los restos de los Reyes de Aragón del siglo X y XI para poder mantenerlos a salvo de las llamas.

Los reyes aragoneses han descansado durante siglos en el panteón real y, por primera vez, han tenido que abandonar el monasterio.

La tensión es notable debido a que se trata de un lugar clave para la historia y el arte del antiguo Reino de Aragón y que alberga en sus muros buena parte de historia del reino aragonés.

Un monasterio que tiene sus raíces en la Alta Edad Media, momento en el que fue un refugio de eremitas, pero su época de máximo esplendor la alcanzó cuando fue refundado por el rey Sancho El Mayor de Navarra que convirtió en Panteón Real.

Así, San Juan de la Peña alberga las tumbas de los primeros monarcas del Reino de Aragón junto con sus mujeres o condes de este reino.

Rescate de los restos

La extracción de los restos de los antiguos monarcas la han llevado a cabo varios efectivos de la UME y de la Guardia Civil tras echar la puerta abajo. También han podido poner a salvo varias obras de arte que corrían peligro ante el avance de las llamas.

El rescate lo han realizado metiendo los restos óseos en urnas de cristal, así como diversos fragmentos de pinturas murales, réplicas de joyas y otras reliquias que se encontraban dentro del monasterio como la vestimenta ceremonial del X Conde de Aranda enterrado en este monasterio.

El equipo de la UME -Unidad Militar de Emergencias- regresó por segunda vez junto con funcionarios de patrimonio y agentes de la policía para retirar los restos de los tres primeros reyes de Aragón que gobernaron entre el 1035 y 1104.

Unos restos que se encuentran en un estado de conservación perfecto al estar enterrados en el Panteón Real que por sus propias características sirvió de cámara frigorífica y ha permitido su conservación.

Todos los restos han sido depositados en el Museo de Huesca que se encuentra a unos 80 kilómetros del monasterio, hasta que puedan volver a su sitio original cuando el peligro haya pasado.

Cuna del Reino de Aragón

El Monasterio de San Juan de la Peña se trata de uno de los mayores iconos de la Corona de Aragón y de los orígenes del mismo. De hecho, fue uno de los monasterios más importantes del reino en la Alta Edad Media.

Este conjunto monumental está compuesto por el Monasterio Viejo -del que han rescatado los restos de los monarcas- que data del siglo X y está cubierto por una gran roca que es la que da nombre a este monasterio; y el Monasterio Nuevo que fue construido en el siglo XVII.

En el interior está la iglesia prerrománica, las pinturas de San Cosme y San Damián del siglo XII y el Panteón de los Nobles.

Aunque otra de las grandes joyas del monasterio es, sin duda, el gran claustro románico del interior.

Además también consta la Iglesia de Santa María construida en plena cuna del románico aragonés y ubicada a 7 kilómetros de San Juan de la Peña.

El cenobio altoaragonés fue también relevante en el ámbito religioso, ya que fue escenario en 1071 de la introducción, por primera vez en la península ibérica, del rito litúrgico romano.

Eso sí, sus dependencias fueron abandonadas en 1835 y ahora alberga un centro de interpretación sobre las ruinas del Monasterio Nuevo y una hospedería.

Precisamente, según los especialistas que el monasterio esté escarbado bajo la roca, ha podido contribuir a salvar el conjunto patrimonial de las llamas.